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Collaborative Research for Sustainable Sanitation in Costa Rica

Costa Rica faces
pressing wastewater
challenges

 
 

70% of residents
rely on septic tanks,

with 66% of the sludge untreated before disposal,

while 86% of sewer-connected wastewater goes untreated. 

This contamination threatens local ecosystems and an economy rooted in ecotourism.

 
Students using equipment to test water quality of resulting water of a biogarden. Bio-Garden

This summer,

students participating in the Sustainable Wastewater Management Program: Combining Social Science and Environmental Engineering in Monteverde, Costa Rica explored innovative sanitation approaches through Interdisciplinary research.

This three-year initiative, based in the ecotourism community of Monteverde, integrates environmental, engineering, and anthropology to develop sustainable, community-based sanitation systems. 

 
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Llegaron los campanas - Mi Ocotea

Debra Hamilton, directora del Instituto Monteverde nos cuenta sobre la temporada de pájaro Campana, 2021 y su importancia para el Ocotea Monteverdensis. Vídeo realizado por el proyecto Mi Ocotea.

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Acciones para cuidar del medio ambiente en casa

El cuidado del medio ambiente comienza en casa, con pequeños cambios que todos podemos implementar, para que se conviertan en una nueva rutina saludable para el planeta.

Llevar a cabo pequeñas acciones podrían cambiar el implacable daño que se le ha venido haciendo al ambiente. Este cambio no debe ser enorme; pero si cada uno lo implementa, sin duda tendremos un planeta mejor para todos, y las futuras generaciones.

¿Cómo cuidar el medio ambiente desde casa?

Solo basta con empezar pequeños cambios desde tu propia casa; reciclar, o ahorrar energía no es tan complicado, pero si queremos mejorar la situación actual, debemos empezar ya, y ser un ejemplo para los demás.

●      Reciclar la basura:

Cada día muchas familias generan mucha basura, pero si se recicla, es una ayuda enorme para nuestro planeta. El plástico, cartón, vidrio o papel, deben ir en su lugar. El reciclaje es también una manera perfecta de transmitir la enseñanza a los más pequeños, al futuro.

●      Productos que se reutilicen:

Hay muchos productos que podemos comprar en el mercado, que al usarlos, se desechan, pero hay muchos otros que pueden volver a utilizarse. Por ejemplo: Servilletas de tela, en vez de elegir las de papel. Estas de tela pueden lavarse y reutilizarse de nuevo sin ningún problema.

●      Ahorrar agua:

El agua es un bien que debemos cuidar mucho. En ese sentido, el ahorro es importante. Por ejemplo: Usar responsablemente la lavadora, o cepillarse los dientes usando un vaso con agua. Pequeños cambios, al final consiguen grandes resultados.

●      Reduce el consumo de energía eléctrica:

La energía eléctrica es importante para el día a día, pero también hay muchas formas de disminuir su consumo sin que nos afecte la rutina. Una opción es usar lámparas LED, debido a que consumen mucho menos y tienen una gran eficiencia en iluminación. Es una manera de ahorrar y al mismo tiempo disfrutar de la luz a conciencia.

Si es de día, abrir las ventanas para que el sol entre, y así disfrutar de la luz natural. Otra manera de ahorrar es desenchufar los electrodomésticos o dispositivos electrónicos que no requieran estar conectados; aunque no se usen, si permanecen enchufados, igual gastan energía eléctrica. También es importante apagar las luces durante el día; y durante la noche, las que no se estén utilizando.

●      Reutilizar el plástico:

El plástico puede tener muchos nuevos usos, y sin duda, tendrá un impacto positivo en el cuidado del medio ambiente. El plástico es uno de los materiales que más contamina.

Lo mejor es evitar comprarlos, pero si ya los tienes en casa, puedes darle otros usos. Por ejemplo: las botellas de plástico se pueden cortar y usar como macetas para el jardín. Tu creatividad será el único límite.

Por supuesto, otra manera es reciclarlo correctamente en casa, colocándolos en el lugar de la basura adecuado para el plástico.

●      Lleva tus propias bolsas al supermercado o que sean ecológicas:

Es muy común ir al supermercado y comprar una bolsa de plástico, sin embargo, es un hábito muy nocivo para el ambiente. Una bolsa de plástico demora 5 décadas en degradarse (50 años).

 Lo recomendable es llevar tu bolsa o preferiblemente usar unas de tela o ecológicas. Las bolsas ecológicas, de tela, carritos de compra o incluso una mochila, pueden tener una vida útil de 3 a 20 años, y no causan impacto en el ambiente.

También existen bolsas que al tener contacto con el agua se deshacen, evitando que el plástico afecte a la vida en el mar. Todo es cuestión de crear el hábito correcto.

●      Elige alimentos de tu localidad:

Comprar productos de tu misma localidad favorece mucho al medio ambiente. Cuando llegan a la ciudad productos importados, estos deben ser transportados en camiones, los cuales contaminan al hacer largos recorridos. En cambio, los productos elaborados en la misma localidad, no.

●      Plantar uno o varios árboles:

Los árboles son los encargados de limpiar el aire que respiramos. En ese sentido, es muy importante cuidarlos, ser parte de su crecimiento y conservación. Plantar uno o varios esta en nuestras manos.

Puede participar del Programa de Reforestación del Instituto Monteverde y ayudarnos a reforestar el Corredor Biológico Pájaro Campana.

●      Crea tu propio compost:

Si tienes un jardín puedes empezar hoy mismo a reciclar los residuos orgánicos para convertirlos en abono para tus plantas. Necesitas tener un contenedor especial, para colocar los residuos, como: cascaras de huevo, de otros alimentos, frutas, verduras, entre otros.

●      Elige alimentos ecológicos:

Una manera de comer saludable y a la vez contribuir al ambiente, es elegir de vez en cuando comer alimentos ecológicos, como: frutas, cereales ecológicos o legumbres. En su producción no tienen contaminantes como fertilizantes que solo dañan el suelo.

Artículo escrito por Jordi Blanchadell

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Aprendiendo sobre huertas - 2 - Asociación de cultivos para huertos casero en la zona de Monteverde.

Asociación de cultivos para huertos casero en la zona de Monteverde.

Por Gerardo Calderón Pereira.

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En un huerto ninguna planta existe de forma independiente, se dan múltiples relaciones entre estas y el entorno que las rodea (insectos, hongo, animales, minerales, otras plantas, etc) y estas relaciones pueden perjudicar o favorecer a cada planta como individuo, por ejemplo, la hierba buena extiende sus raíces por toda el área que le sea posible colonizar y esto afecta a otros cultivos al competir con ella por espacio en el suelo y por nutrientes. Por otro lado, son bien conocidas las ventajas de asociar maíz con vainica y/o frijoles ya que el primero le sirve de estructura al frijol mientras que este fija nitrógeno en el suelo que captura de la atmosfera gracias a la asociación con bacterias Rhizobium.

En el huerto podemos aprovechar estas relaciones para asociar cultivos, esto nos permitirá desde aprovechar mejor los espacios hasta disminuir el uso de abonos y el ataque de “plagas”.

Tipos de asociación.

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Salud: Algunas plantas ejercen controles muy específicos sobre ciertos organismos mientras que otras se ven afectadas por esos mismos organismos, un ejemplo de esto es la relación entre la planta Flor de muerto y los nematodos, un tipo de “gusano” muy pequeño y que está muy presente en los suelos de Monteverde y afecta las raíces de las plantas como el tomate, la raíz de la Flor de muerto libera compuestos que ayudan a eliminar los daños causados por nematodos hasta en un 90% por lo que resulta muy útil plantar Flor de muerto al lado de nuestras plantas de tomate y otros cultivos sensibles a esta plaga. También sembrar plantas con olores fuertes o sabores amargos permite alejar insectos de otros cultivos más sensibles, por ejemplo, podemos plantar ruda cerca de las plantas de repollo, esto nos ayudara a evitar que insectos como gusanos y grillos ataquen el repollo.

Nutrición: Existen plantas que demandan mucha cantidad de nutrientes como las hortalizas de hojas y frutos (tomate, acelga, chile dulce) mientras que otros son menos exigentes en nutrición o extraen nutrientes distintos. Incluso plantas como el frijol, la vainica y en general casi todas las de esta familia aportan nitrógeno al suelo. Rotar los cultivos entre plantas exigentes, poco exigentes y plantas que aportan nitrógeno nos permite mantener la nutrición del suelo balanceada y es complementario a la aplicación de abonos.

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Complementariedad física: Como vimos en el caso del maíz y el frijol, donde este último trepa sobre la estructura del maíz, otra forma de asociar cultivos es por medio del beneficio físico que le pueda ofrecer uno al otro. También en casos de cultivos con crecimiento vertical pueden asociarse con algunos cultivos de crecimiento horizontal que toleren un poco de sombre. Por ejemplo, podemos sembrar plantas de tomate entre las lechugas, cuando el tomate este desarrollado la habremos cosechado las lechugas y no existirá competencia por luz, además podríamos también incluir algunas plantas de culantro bajo el tomate ya que estas toleran cierta cantidad de sobra, de este modo tendremos 3 cultivos distintos donde de otro modo solamente se hubiera obtenido el tomate.

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Aprendiendo sobre huertas - 1 - Cultivo de banano

¡Hola huerteros!

Hoy les quiero hablar un poco de un cultivo que si o si deberíamos tener en nuestras huertas ya que es relativamente fácil de cultivar, no requiere mayor cuidado y tiene usos muy versátiles en la cocina tanto como verdura o como fruta.
¡Se trata del banano! 

El banano tarda entre 9 a 13 meses en producir desde que sembramos los hijos, esto varía según la actitud, la época de siembra y la variedad.

La reproducción se da por "hijos" que son las plantas pequeñas que brotan alrededor de la planta madre, la mejor época de siembra es durante la época lluviosa pero podemos sembrarlo en cualquier momento del año siempre y cuando le demos riegos continuos durante los 2 primeros meses.

A la hora de la siembra debemos eliminar las hojas, las raíces y el pseudotallo que es la parte suave del tallo y sembrar única la parte dura del tallo y la cabeza de donde salen las raíces. Para sembrarlo basta hacer un hueco en la tierra agregar abono orgánico en el fondo y meter la planta buscando que la parte superior quede al ras del suelo, de ahí brotara mágicamente un nuevo pseudotallo y hojas. Una vez establecida la planta podemos volver a abonar alrededor del los 5 meses, antes de que inicie la floración, enterrando un poco de abonó orgánico en media luna alrededor de la planta. OJO no enterrar mucho el abono, con unos 3 a 4cm bastará.

Una vez que la planta ha "parido" y se han formado todos los dedos debemos cortar las flores machos o "chira" para estimular el engruese de los dedos.
De la chira podemos preparar un delicioso picadillo, abajo dejo un link con la receta que realmente es muy fácil de hacer.
Una vez sazones, los dedos los podemos consumir como verdura cuando están verdes, sancochados, en picadillo, en ceviche, fritos, en banacones o como fruta cuando estan maduros.

El banano tienen un gran aporte de carbohidratos, potasio y vitaminas A, B2, B6, C, además estimula la producción de serotonina.
En cuanto a plagas y enfermedades existen 3 principales. La raíz y el tallo es atacada por un insectos conocido como picudo negro y las hojas por 2 hongos que afectan la hoja, Sigatoka negra y Sigatoka amarilla.
Para el control de picudo lo más importante es la prevención, debemos revisar que las plantas que vamos a sembrar no esten infectadas y también podemos usar hongos como Metarhizium que parasita al picudo.
Para el control de Sigatoka tanto negra como amarilla debemos cortar las hojas dañadas y botarlas lejos del cultivo poniéndolas sobre el suelo con el envés así abajo para evitar la propagación del hongo. Se Puede aplicar caldo sulfo-calcico al envés de las hojas que no están dañadas una vez eliminadas las hojas infectadas, eso ayuda a destruir las esporas del hongo que se posen sobre las hojas sanas.

Abajo agrego fotos de como identificar la sigatoka y el picudo y como se deben poner las hojas sobre el suelo.

Picudo en la raíz y tallo del banano.

Picudo en la raíz y tallo del banano.

Daño por Sigatoka amarilla

Daño por Sigatoka amarilla

Daño por Sigatoka negra

Daño por Sigatoka negra

Forma correcta de poner las hojas infectadas en el suelo.

Forma correcta de poner las hojas infectadas en el suelo.

Como dijo el naturalista estadounidense radicado en Costa Rica, Alexander F. Skutch "El banano es el pago justo del viejo mundo al nuevo por las papas y el maíz" 🥔🤝

Aquí la receta del picadillo de Chira. https://www.recetasdecostarica.com/2010/07/chira-de-platano.html?m=1

Artículo por Gerardo Calderón, productor local.

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XI Neotropical Ornithological Conference | VI Costa Rican Ornithological Conference

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XI Neotropical Ornithological Conference | VI Costa Rican Ornithological Conference

Luisa Moreno and Debra Hamilton  presented results of research on bird community changes over the last 30-46 years in the Monteverde region.  Of primary interest is the reduction in mixed species feeding flock species and changes in insectivorous species. These results indicate changes in the guild compositions of avian communities as a possible result of climate change.

XI CON VI CCO Esencial Costa Rica

Debra also presented special considerations regarding the conservation of the Three-wattled Bellbird, as a result of specific reproductive strategies and dietary restrictions because of varying fruit availability. The dietary selection work was published by Debra and colleagues, Rhine Singleton and J. Devereaux Joslin in Biotropica in 2017.  A Spanish version of this article is available upon request at the MVI.

Luisa Moreno participated in the MoSI (Overwintering Survival of Neotropical Birds) round table, organized by Bird Population Organization of Point Reyes, and presented the MVI’s results in this program over the last 6 years.

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Luisa Moreno y Debra Hamilton presentaron los resultados de la investigación sobre los cambios en la comunidad de aves en los últimos 30-46 años en la región de Monteverde.  De sumo interés es la reducción de especies mixtas que se alimentan de especies de bandadas y los cambios en especies insectívoras. Estos resultados indican cambios en las composiciones de los gremios de las comunidades aviares como un posible resultado del cambio climático.

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Debra también presentó consideraciones especiales con respecto a la conservación del Pájaro Campana, como resultado de estrategias reproductivas específicas y restricciones dietéticas debido a la variable disponibilidad de fruta. El trabajo de selección dietética fue publicado por Debra y sus colegas, Rhine Singleton y J. Devereaux Joslin en Biotropica en 2017. Una versión en español de este artículo está disponible a pedido en el IMV.

Luisa Moreno participó en la mesa redonda MoSI (Supervivencia invernal de aves neotropicales), organizada por la Organización de Población de Aves de Point Reyes, y presentó los resultados del IMV en este programa durante los últimos 6 años.

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Ciencia Ciudadana en el Instituto Monteverde

Adopt-a-Stream is a citizen science (or community-based) program which started in 2009 to gather information about the streams in the Monteverde area and to involve students in the process.

Adopte-una-Quebrada es un programa de ciencia ciudadana (basada en la comunidad) que comenzó en 2009 para recopilar información sobre las corrientes en el área de Monteverde, involucrando a estudiantes en el proceso

Adopt-a-Stream is a citizen science (or community-based) program which started in 2009 to gather information about the streams in the Monteverde area and to involve students in the process. With their help, once every two months we monitor the health of the following streams: Quebrada Cuecha, Quebrada La Máquina, Quebrada Sucia, Quebrada La Saca, Río Negro and the unnamed quebrada behind the Santa Elena High School.

We work with the public high school in Santa Elena and two local private high schools, presenting introductory experiences in gathering and using information about the health of our fluvial community. Each year about three dozen students from the schools meet with our coordinator. After an introductory session, they will visit research sites.  

In addition, DukeEngage, various interns, volunteers and Institute students work with the Adopt-a-Stream program coordinator to make observations and take measurements at other times of the year when school is not in session.

Each class takes samples from the same stream at two different locations. In the Rio Negro, for instance, one area is very close to the springs from which the waterway forms. The second is only about 500 meters downstream but located below a farm. The students collect and identify many types of macro-invertebrates found and learn how each type indicates something about the water’s quality.  In the process they use scientific instruments to study water and air temperature, pH, turbidity, flow, nitrate and phosphate content, etc. This information is available to community groups and researchers and has proven useful in making decisions to protect the local waterways.

At the local high school many of the students add to this by participating in a Saturday program with the Santa Elena Preserve. The Adopt-a-Stream activity is one of several they work with in the preserve. Each year five students from the school who have demonstrated a high level of interest and achievement are selected for a special trip to the United States. Working with researchers in Rocky Mountain National Park near Estes Park, Colorado (Monteverde’s Sister City), students study the high mountain streams. When they return the students make a presentation to the school and the community about what they have learned. It’s a life-changing experience for many of these students, who share what they have learned with their classmates and other students.

In October of 2017, Tropical Storm Nate dumped 36” of rainfall in two days, mostly on the Pacific side of the Continental Divide. Hundreds of landslides poured downhill and the debris choked and polluted many streams. The Adopt-a-Stream program was useful in discovering how quickly the waterways recovered.

In the forest uphill from the Institute, the Quebrada Maquina filled its banks. By the time it crossed the road by the area known as La Cascada, it was literally that, a cascade that destroyed three homes beside it and cut a fifty foot wide gully across the road, isolating Monteverde for more than a week.

Measurements had been carried out in July and again after the storm had passed. It was more than four months before the water quality began returning to its normal healthy condition (Fig. 1)

For more information about the Adopt-a-Stream, other water quality studies, or if you are interested in an internship at the Institute, contact:

Luisa Moreno Scott, Research and Internship Coordinator

interns@mvinstitute.org

www.monteverde-institute.org

(506) 2645-5053, Ext 119

The red dots indicate the sites that we are currently sampling.Los puntos rojos indican los sitios de muestreo que estamos actualmente visitando.

The red dots indicate the sites that we are currently sampling.

Los puntos rojos indican los sitios de muestreo que estamos actualmente visitando.

Adopte-una-Quebrada es un programa de ciencia ciudadana (basada en la comunidad) que comenzó en 2009 para recopilar información sobre las quebradas en el área de Monteverde, involucrando a estudiantes en el proceso. Con su ayuda, una vez cada dos meses monitoreamos la calidad de agua de las siguientes quebradas: Quebrada Cuecha, Quebrada La Máquina, Quebrada Sucia, Quebrada La Saca, Río Negro y la quebrada sin nombre detrás de la Escuela Secundaria Santa Elena.

Trabajamos con la escuela secundaria pública en Santa Elena y dos colegios privados locales, propiciando experiencias introductorias en la recopilación y el uso de información sobre la calidad de nuestra comunidad de ríos. Cada año, unas tres docenas de estudiantes de las escuelas se reúnen con nuestra coordinadora y después de una sesión introductoria, visitamos los sitios de investigación.

Además de DukeEngage, varios pasantes, voluntarios y estudiantes del Instituto trabajan con la coordinadora del programa Adopte-una-Quebrada para hacer observaciones y tomar mediciones en otros momentos del año cuando la escuela no se encuentra en días lectivos.

Cada clase toma muestras de la misma quebrada en dos ubicaciones diferentes. En el Río Negro, por ejemplo, un sitio de estudio que está cerca de las nacientes donde se forma el caudal. El otro está a solo unos 500 metros río abajo pero ubicado después de una finca. Los estudiantes recopilan e identifican muchos tipos de macro-invertebrados encontrados y aprenden cómo cada tipo indica algo sobre la calidad del agua. En el proceso, utilizan instrumentos científicos para estudiar la temperatura del agua y el aire, el pH, la turbidez, el flujo, la cantidad de nitrato y fosfato, etc. Esta información está disponible para los grupos de la comunidad e investigadores y ha demostrado ser útil para tomar decisiones con respecto a la protección de quebradas específicas.

En la escuela secundaria local, muchos de los estudiantes se suman a esta iniciativa por medio de un programa de sábado con la Reserva de Santa Elena. La actividad Adopte-una-Quebrada es uno de varios proyectos que realiza la reserva con los estudiantes. Cada año, cinco estudiantes de secundaria que han demostrado un alto nivel de interés y logros son seleccionados para un viaje especial a los Estados Unidos. Trabajando con investigadores en el Parque Nacional Rocky Mountain cerca de Estes Park, Colorado (Ciudad Hermana de Monteverde), los adolescentes estudian varios arroyos de esta gran montaña. Cuando regresan, los estudiantes hacen una presentación a la escuela y a la comunidad sobre lo que han aprendido. Es una experiencia que cambia la vida de muchos participantes, quienes comparten lo que han aprendido con sus compañeros de clase y otros colegas.

En octubre del 2017, la Tormenta Tropical Nate impactó Monteverde con casi un metro de lluvia en dos días, principalmente en el lado del Pacífico de la División Continental. Cientos de deslizamientos de tierra cayeron cuesta abajo y muchos sedimentos contaminaron las quebradas. El programa Adopte-una-Quebrada fue útil para monitorear qué tan rápido se recuperaron los cursos de agua.

En el bosque que se encuentra arriba del Instituto, la Quebrada Maquina llenó sus caudales. Al pasar por el sector de Monteverde conocido como “La Cascada”, el agua iba con tanta fuerza que destruyó tres casas y abrió un barranco de varios metros de ancho que interrumpió el acceso a Monteverde por más de una semana.

Las mediciones se llevaron a cabo en julio y nuevamente después de la tormenta. Pasaron más de cuatro meses antes de que la calidad del agua volviera a su estado normal de salud (Fig. 1)

Para obtener más información sobre Adopte-una-Quebrada, otros estudios de calidad del agua o si está interesado en una pasantía en el Instituto, comuníquese con:

Luisa Moreno Scott, Coordinadora de Investigación y Pasantías.

interns@mvinstitute.org

www.monteverde-institute.org

(506) 2645-5053, Ext. 119

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Reforestation Program at the Monteverde Institute

Since 1998 the Monteverde Institute has been at the forefront of reforestation in the forests of Costa Rica and we have planted more than 250,000 trees. Learn about our Reforestation Program.

Since 1998 the Monteverde Institute has been at the forefront of reforestation in the forests of Costa Rica. In that effort we have planted more than 250,000 trees. Each year our two nurseries provide around 14,000 young trees to the local communities and preserves as well as an additional 3,000+ to several research forests that the Institute manages. We have produced more than 140 different species to replant in our forest, but have given special attention to several endemic trees that are critically endangered.

More than thirty years ago the Costa Rica Ministry of Agriculture encouraged landowners to cut down forests and to plant replacement forests of pine and cipres (to produce wood that was marketable as lumber). One of the most important uses they recommended, which has proven beneficial, is that they were planted as windbreaks. The windbreaks provide valuable wildlife corridors. The problem with the nonnative species, however, is that they do not support the local ecosystems, which suffered. Now those non native forests are being cut down, used as lumber, firewood, etc, and we and others are in the process of rebuilding those threatened ecosystems.

Our Recovery Story

Costa Rica has been the most successful country in the world in recovering their forests. Originally the forests covered 85% of the country, but largely because of this ill-advised policy, by the 1970s Costa Rica was only 35% forested; as of 2017 we have about 52% forest cover. But we have a long way to go.

Many of the trees are critically endangered, so we have concentrated on them. One example is the Ocotea monteverdensis, endemic to Monteverde. It is the main source of food for important species of birds like the Resplendent Quetzal and Three-wattled Bellbird. Once the forest contained thousands of mature O. monteverdensis, but today there may be around 700. Last year alone we planted 1500 and for the time being will continue emphasizing this important species.

While no one knows how long it will take for them to return to being primary forests, the secondary forests are already having positive effects. Where only a few years ago there were coffee trees or pastures filled with grasses and grazing cattle, guava trees and agave plants, now there is protective cover for a wide variety of flora and fauna.

Guava tree, left, and Agave plant, right, being surrounded by secondary growth forest.

Myrsine corralis (Ratoncillo)

One of our studies at Finca Rodriguez (until 2003 a coffee farm), is to determine how much support in addition to new trees does a forest need to recover. In Plot 1, planted in 2017, the existing trees had our seedlings planted among them and the plot was left wild, but we maintained the surroundings of the plot. In Plot 2, in 2016 we planted our seedlings and kept the grass mowed around them, so the young trees had the greatest amount of sunlight and water possible. In Plot 3 in 2015, we planted among the coffee trees and did nothing more, allowing other plants to come in naturally. While it is too soon to tell for sure, it seems at this point that, surprisingly, Plot 3 is doing the best.

In addition to what they provide for the environment, our regenerating forests are filled with opportunities for researchers in a wide variety of fields, and for those who wish to volunteer to help raise funds and/or plant trees.

Each year we let the communities along the Bellbird Corridor know how many trees we have and what varieties that are available for planting. To ensure that as many trees as possible survive, we provide guidance in types of trees, where to plant, and help in placement on their individual land. All trees are provided free of charge to community members who live in the Bellbird Corridor.

Randy Chinchilla Ramos is the GIS Coordinator, and Reforestation Coordinator. If you have questions about the Reforestation or GIS programs, or if you are interested in doing research in our regrowing forests, you can contact Randy at: gis@mvinstitute.org.

Julio Rojas Elizondo is the coordinator between the nursery workers, scientists, and landowners, including providing individual advice for the various projects.

The reforestation program is one of the best ways we have to share with the community of Monteverde the importance of restoring ecosystems, protect the water and conserve both natives and other important species.

Landowners are seeing the value of trees on their properties and are grateful to have the support to improve their land for themselves and for the environment.”

Various communities are increasingly mutually supportive in the reforestation effort. In addition to adding more trees the program is restoring soils, creating habit for animals and plants, improving water quality, restoring springs and furthering the economic development and stability of the area. We are grateful to see that our local friends are excited to work together to make the change, and to see the benefits.

If you wish to donate to this program please visit:

https://monteverde-institute.org/donate-support.html

You can also visit our Reforestation Program section at our webpage by clicking HERE

How does our Reforestation Program Cycle looks like?

What are some of our achievements for this year?

  • We planted 13,960 trees along the Bellbird Biological Corridor. These included species appropriate for all the different life zones in the Corridor.

  • In the lower zones we planted around 1,600 trees of 26 different native species. These were planted on three farms on Isla Cortezas.

  • In addition we established a small nursery in conjunction with the Asociación de Mujeres Mariposas de Golfo on the Costa de Pajaros Island. It began with 810 bags of young trees that included 80 species that are native to the area.

  • In Manzanillo we distributed fruit trees to various members of the community and planted trees at the community school.

Many groups and individuals have helped with our reforestation program including National Geographic Tours, G-Adventures, Collette Travel, Sun Tours, Change the World Kids, Terri Mallory, and the Adventure Girls. 

What species are grown and how do potential planters find out what is the best for them?

We are happy to visit a local site and to advise individuals and organizations what species would be right for them. Each year, after we have counted and evaluated what we have, we advertise to the community.

Written by Robert W. Howe

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El Programa de Reforestación del Instituto Monteverde

Desde 1998, el Instituto Monteverde ha estado a la vanguardia de la reforestación en los bosques de Costa Rica y hemos plantado más de 250,000 árboles. Conozca sobre nuestro Programa de Reforestación.

Desde 1998, el Instituto Monteverde ha estado a la vanguardia de la reforestación en los bosques de Costa Rica, plantado más de 250,000 árboles. Cada año, nuestros dos viveros proporcionan alrededor de 14,000 árboles jóvenes a las comunidades locales y reservas. Además, contamos con un adicional de 3,000 árboles que utilizamos en varios bosques de investigación que maneja el Instituto. Existen varias especies en peligro de extinción, endémicas, que son especialmente importantes para la comunidad de bosques nubosos, por lo que nuestro énfasis especial está en ellas. Sin embargo, hemos producido más de 140 especies desde que el Programa de Reforestación inició.

Hace más de treinta años, el Ministerio de Agricultura de Costa Rica impulsaba a los terratenientes a talar bosques, plantando bosques de reemplazo de pino y ciprés (debido a que son maderables). Entre los pocos beneficios encontrados, es que las filas de estos árboles han funcionado como cortavientos y corredores de vida silvestre. El problema con las especies no nativas es que no son compatibles con los ecosistemas locales, que han sufrido a consecuencia del cambio. Ahora estos bosques están siendo talados, usados como madera o leña y hemos quedado en proceso de reconstruir nuestros ecosistemas.

Nuestra historia de recuperación

Costa Rica ha sido el país más exitoso del mundo en recuperar sus bosques. Originalmente, los bosques cubrían el 85% del país, pero en gran parte debido a esta política poco aconsejable, en la década de 1970, Costa Rica tenía solo un 35% de bosques; a partir del 2017 hemos subido a un 52% de la cubierta forestal. Pero tenemos un largo camino por recorrer.

Muchos de los árboles están en peligro crítico por lo que nos hemos enfocado en ellos. Tal es el caso de la Ocotea monteverdensis, endémica de Monteverde, que es la principal fuente de alimento para importantes especies de aves como el quetzal resplandeciente y el pájaro campana. En algún momento contábamos con muchos O. monteverdensis maduros, pero hoy puede haber alrededor de 700. Solo el año pasado plantamos 1500 y por el momento continuaremos enfatizando esta importante especie.

Si bien nadie sabe cuánto tiempo les llevará a los bosques convertirse en primarios, los bosques secundarios ya están teniendo efectos positivos. Donde hace algunos años sólo había plantaciones de café, pastizales para el ganado, guayabas y plantas de agave, ahora hay una cubierta protectora con una amplia variedad de flora y fauna.

El árbol de Guayaba a la izquierda y la planta de Agave a la derecha - ambas rodeadas de bosque en crecimiento.

Myrsine corralis (Ratoncillo)

Uno de nuestros estudios en la Finca Rodríguez (que hasta 2003 fue una finca de café), es determinar cuánto trabajo se necesita para ayudar a un bosque en recuperarse. En la parcela 1, plantada en 2017, se plantaron plántulas nuevas entre los árboles ya existentes.  Esta parcela se dejó para que las plántulas recién sembradas crecieran de manera salvaje, pero se dio mantenimiento a los bordes de la parcela. En la parcela 2, en 2016 plantamos nuestras plántulas y mantuvimos la hierba cortada alrededor de ellas, para que los árboles jóvenes tuvieran la mayor cantidad de luz solar y agua posible. En la parcela 3 en 2015, plantamos entre los cafetales y no hicimos nada más, permitiendo que otras plantas entraran naturalmente. Si bien es demasiado pronto para decirlo con seguridad, en este punto parece que, sorprendentemente, que la parcela 3 se está recuperándose mucho mejor.

Además de lo que proporcionan para el medio ambiente, nuestros bosques regenerados están llenos de oportunidades para investigadores en una amplia variedad de campos y para aquellos que desean ser voluntarios para ayudar a recaudar fondos y / o plantar árboles.

Cada año informamos a las comunidades a lo largo del Corredor Biológico Pájaro Campana cuántos árboles tenemos y qué variedades están disponibles para plantar. Para asegurarnos de que sobrevivan la mayor cantidad de árboles posible, brindamos orientación sobre los tipos de árboles, dónde plantar y cómo ayudar a cada tierra de forma individual. Todos los árboles se proporcionan a miembros de la comunidad de forma gratuita.

Randy Chinchilla Ramos ha trabajado con nosotros por más de 4 años y es el Coordinador de SIG y el Programa de Reforestación. Si tiene preguntas sobre el Programa de Reforestación, o si está interesado en hacer una investigación en nuestros bosques en crecimiento, puede comunicarse con Randy al siguiente correo: gis@mvinstitute.org.

Además, presentamos a nuestro compañero Julio Rojas Elizondo quien es el coordinador entre los trabajadores que mantienen nuestros viveros, los científicos y los terratenientes. También incluye asesoramiento individual para los diversos proyectos.

“El programa de reforestación es una de las mejores maneras en que debemos tener contacto y trabajar con la gente local, para compartir con la comunidad de Monteverde la importancia de restaurar los ecosistemas, proteger el agua y conservar tanto a los nativos como a otras especies importantes. Es emocionante ver cómo cada año hay más interés en plantar árboles en las granjas.

Los propietarios están viendo el valor de los árboles en sus propiedades y están agradecidos de tener el apoyo para mejorar sus tierras para ellos y para el medio ambiente ".

Varias comunidades se apoyan cada vez más en el esfuerzo de reforestación. Además de agregar más árboles, el programa está restaurando los suelos, creando hábito para los animales y las plantas, mejorando la calidad del agua, restaurando los manantiales y promoviendo el desarrollo económico y la estabilidad del área. Nos emociona ver que nuestros amigos locales están entusiasmados de trabajar juntos para lograr el cambio y ver los beneficios.”

Si desea donar para este programa, visite: https://monteverde-institute.org/donate-support.html

También puede visitar la sección del Programa de Reforestación en nuestra página web al hacer click AQUÍ

¿Cómo funciona un ciclo anual con nuestro Programa de Reforestación?

Fin de Temporada 2017 - 2018

  • Se entregaron 13 960 árboles en total por todo el Corredor Biológico Pájaro Campana, ya que contamos con viveros adecuados a las diferentes zonas de vida.

  • Entre nuestros logros, sólo en la zona baja hemos entregado y sembrado 1,597 áboles de 26 diferentes especies nativas en 3 fincas agropecuarias y en Isla Cortezas.

  • Además establecimos un vivero en conjunto con la Asociación de Mujeres Mariposas del Golfo, en Costa de Pájaros. El vivero empezó con un capital de 810 bolsas listas para ser sembradas y 80 plántulas de especies nativas sembradas en las bolsas.

  • En Manzanillo, repartimos árboles frutales a personas de la comunidad.

    Sembramos árboles en la escuela y colegio de esta comunidad.

Muchos grupos y personass han ayudado con nuestro Programa de Reforestación, incluyendo National Geographic Tours, G-Adventures, Collette Travel, Sun Tours, Change the World Kids, Terri Mallory y Adventure Girls.

¿Qué especies se deben de plantar y cómo coordinamos con los propietarios?

Nos complace visitar cada sitio en específico para asesorar a los propietarios y organizaciones sobre qué especies serían adecuadas para ellos. Después de haber contado y evaluado lo que tenemos, promovemos las especies disponibles a la comunidad.

Escrito por Robert W. Howe

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Efímeras, un análisis del presente para mejorar el futuro

Este grupo de insectos (Ephemerópteros), son un grupo interesante ya que es uno de los grupos de insectos más antiguos existentes y tienen un ciclo de vida que incluye un corto estadio adulto en medio terrestre y un estadio larval acuático, siendo su estadio larval el más importante para el futuro de la investigación... 

Por:Daniel Villegas Rojas (For English please scroll down).

Mi nombre es Daniel Villegas Rojas tengo  24 años y soy estudiante de Biología en la Universidad nacional de Costa Rica, soy vecino de Los olivos de Tilaran, Guanacaste, actualmente me encuentro estudiando un género de Ephemeróptero (Baetis), en busca y descripción de nuevas especies de dicho género, y re describiendo especies ya conocidas para enriquecer el conocimiento que se tiene sobre estos insectos. Este trabajo es de vital importancia para el conocimiento taxonómico de las especies existentes de este género de macro invertebrado, ya que estos insectos acuáticos son complejos cuando de determinar su especie se trata, ya sea en el campo o en laboratorio.

Este grupo de insectos (Ephemerópteros), son un grupo interesante ya que es uno de los grupos de insectos más antiguos existentes y tienen un ciclo de vida que incluye un corto estadio adulto en medio terrestre y un estadio larval acuático, siendo su estadio larval el más importante para el futuro de la investigación, ya que dicho estadio nos proporciona la oportunidad de investigar y determinar el grado de contaminación en quebradas y ríos de nuestro país, usando como parámetro la ausencia o presencia de las larvas de especias presentes en la zona, dando como resultado una excelente y practica herramienta utilizable como bio indicador en aguas, para poder así determinar el impacto que se puede estar o no generando en el estado de los cuerpos de agua, y así posteriormente determinar fuentes contaminantes y  tomar las medidas necesarias para corregir el problema ambiental.

Nota: Daniel Villegas estuvo trabajando en su investigación en la biblioteca del Instituto Monteverde por lo que le solicitamos que nos escribiera un poco sobre su importante proyecto. Esto dado a que el programa de ciencia ciudadana de nuestra organización trabaja con estudiantes de la zona monitoreando quebradas y esperamos podernos beneficiar con este tipo de investigaciones.    

Base de antena (A) y  branquia completa  (B)  en un Baetis, Importantes a nivel taxonómico.

Base de antena (A) y  branquia completa  (B)  en un Baetis, Importantes a nivel taxonómico.

Equipo trabajando en laboratorio de Entomología, UNA.

Equipo trabajando en laboratorio de Entomología, UNA.

Larvas de Ephemeropteros en colecta de campo y Ephemeropteros subimagos  en trampa de luz.

Larvas de Ephemeropteros en colecta de campo y Ephemeropteros subimagos  en trampa de luz.

By: Daniel Villegas (para español, favor subir)

My name is Daniel Villegas Rojas I am 24 years old, a Biology student at the National University of Costa Rica, and a neighbor of Los olivos de Tilarán, Guanacaste, I am currently studying a genre of Ephemeróptero (Baetis), looking for and describing new species of this genus, and re describing already known species to enrich the knowledge that we had about these insects. This work is of vital importance for the taxonomic knowledge of the existing species of this macro invertebrate species, since these aquatic insects are complex when determining their species, whether in the field or in the laboratory.

This group of insects (Ephemerópteros), are an interesting group since it is one of the oldest existing insect groups and they have a life cycle that includes a short adult stage in terrestrial environment and an aquatic larval stage, its larval stage being the more important for the future of research, since this stage provides us with the opportunity to investigate and determine the degree of pollution in streams and rivers of our country, using as a parameter the absence or presence of the species of larvae present in the area, resulting in an excellent and practical tool that can be used as a bio indicator in water, in order to determine the impact that may or may not be generated in the state of water bodies, and subsequently determine contaminating sources and take the necessary measures to correct the environmental problem.

Note: Daniel Villegas was working on his research in the library of the Monteverde Institute, so we asked him to write us a bit about his important project. This is because the citizen science program of our organization works with students in the area monitoring streams and we hope we can benefit from this type of research.

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Data- Tropical Storm Nate -Datos de la Tormenta tropical Nate

Tropical Storm Nate contributed 17% of our annual rainfall – in just two days

---La tormenta tropical Nate contribuyó con el 17% de nuestra precipitación anual, en solo dos días.

In English, para español favor de bajar, gracias.

By: Debra Hamilton and Luisa Moreno

Monteverde Institute

One prediction of global climate change is an intensification of weather events.  While the rigorous scientific process does not permit a single event to constitute a conclusion, Tropical Storm Nate should be included in the accounts of multiple anomalies that are occurring throughout the world.  Here we would like to share the precipitation and wind data from our weather station at the Monteverde Institute.

Tropical Storm Nate began on Wednesday, October 4th with a rainfall of 155.4 mm (6.12 inches) for that day.  The precipitation amount for Thursday, October 5th was 364.0 mm (14.33”) for a total rainfall of 519.4 mm (20.45”) over the two days of the storm. This rainfall was accompanied by winds of 35.4 km/hour from the west on the 4th and 45.1 km per hour from the WNW on the 5th.  The following day, October 6th, was relatively dry with 17 mm of precipitation but still windy with 37 km/hour winds, then coming from the ESE.

This rain fell on soils that were already saturated from the 687.1 mm (27.05 inches) of rain received in the month of September and the 102.3mm that fell between October 1st and the 3rd.    

A tropical depression is seen off the Atlantic coast of Central America in an infrared satellite image captured at 1:15 p.m. ET on Oct. 4, 2017. NOAA (https://www.cbsnews.com/news/tropical-storm-nate-depression-hurricane-us-gulf-coast/)

A tropical depression is seen off the Atlantic coast of Central America in an infrared satellite image captured at 1:15 p.m. ET on Oct. 4, 2017. NOAA (https://www.cbsnews.com/news/tropical-storm-nate-depression-hurricane-us-gulf-coast/)

Annual precipitation in the zone ranges roughly between 3000-4500 mm of precipitation.  We would expect the lower end of the rainfall at 1400m of elevation, meaning that Tropical Storm Nate contributed 17% of our annual rainfall – in just two days. Total rainfall from September 1st through October 7th was 1.33 meters of precipitation.

Since October 7th, we have only received a total of 18.9 mm – another unusual situation possibly related to the Madden-Julian oscillation.  This eastward moving oscillation has an effect that increases rain on one side (rising air side) and suppresses the rain potential on the back side (falling air side) (https://www.climate.gov/news-features/blogs/enso/what-mjo-and-why-do-we-care).  At the moment, we are in the suppressed rain stage.  By late October, however, the oscillation will have moved from the Caribbean and will not be a factor for decreased precipitation (http://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/precip/CWlink/MJO/mjoupdate.pdf).

Impermeable clay layers in our terrain become slippery slopes as rain penetrates through the top layers of our soil.  Small particles act as ball bearings as the water moves laterally across the clay layer, carrying the complete upper soil and vegetation down in landslides. Many areas have been greatly affected.  Karen Gordon described the San Luis Valley as an area where a giant cat with long nails scratched the mountain slopes as it walked through.

We applaud all of the individuals and organizations that worked diligently during this storm to restore the well-being of the communities, we commend the residents of the zone for their collaboration and resilience, and we hold close to our hearts all those that lost property and income in this event.


En español, para inglés favor de subir.

Datos – Tormenta Tropical Nate

Por: Debra Hamilton and Luisa Moreno

Monteverde Institute

Una predicción del cambio climático global es una intensificación de los fenómenos meteorológicos. Si bien el riguroso proceso científico no permite que un solo evento represente una conclusión, la Tormenta Tropical Nate debería incluirse en las cuentas de múltiples anomalías que ocurren en todo el mundo. Aquí nos gustaría compartir los datos de precipitación y viento de nuestra estación meteorológica en el Instituto Monteverde.

La tormenta tropical Nate comenzó el miércoles 4 de octubre con una precipitación de 155,4 mm (6,1 pulgadas) para ese día. La cantidad de precipitación para el jueves 5 de octubre fue de 364.0 mm (14.33 ") para una precipitación total de 519.4 mm (20.45") durante los dos días de la tormenta. Esta lluvia fue acompañada por vientos de 35.4 km/ hora desde el oeste el 4 y 45.1 km por hora desde el ONO el día 5. El día siguiente, 6 de octubre, fue relativamente seco con 17 mm de precipitación, pero todavía con vientos de 37 km / hora, luego procedente del ESE.

Esta lluvia cayó sobre suelos que ya estaban saturados de agua de los 687.1 mm (27.05 pulgadas) de lluvia recibidas en el mes de septiembre y los 102.3 mm que cayeron entre el 1 y el 3 de octubre.

A tropical depression is seen off the Atlantic coast of Central America in an infrared satellite image captured at 1:15 p.m. ET on Oct. 4, 2017. NOAA (https://www.cbsnews.com/news/tropical-storm-nate-depression-hurricane-us-gulf-coast/)

A tropical depression is seen off the Atlantic coast of Central America in an infrared satellite image captured at 1:15 p.m. ET on Oct. 4, 2017. NOAA (https://www.cbsnews.com/news/tropical-storm-nate-depression-hurricane-us-gulf-coast/)

La precipitación anual en la zona varía aproximadamente entre  los 3000-4500 m. Es de esperar que la parte inferior de la lluvia llegue a 1400 m de elevación, lo que significa que la tormenta tropical Nate contribuyó con el 17% de nuestra precipitación anual, en solo dos días. La precipitación total desde el 1 de septiembre hasta el 7 de octubre fue de 1,33 metros de precipitación.

Desde el 7 de octubre, solo hemos recibido un total de 18.9 mm, otra situación inusual posiblemente relacionada con la oscilación Madden-Julian. Esta oscilación en movimiento hacia el este tiene un efecto que aumenta la lluvia en un lado (lado del aire ascendente) y suprime el potencial de lluvia en el lado posterior (lado del aire que cae) (https://www.climate.gov/news-features/blogs/enso / what-mjo-and-why-do-we-care). Por el momento, estamos en la etapa de lluvia reprimida. A fines de octubre, sin embargo, la oscilación se habrá movido desde el Caribe y no será un factor de disminución de la precipitación (http://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/precip/CWlink/MJO/mjoupdate.pdf).

Las capas de arcilla impermeables en nuestro terreno se vuelven pendientes resbaladizas a medida que la lluvia penetra a través de las capas superiores de nuestro suelo. Las partículas pequeñas actúan como cojinetes de bolas a medida que el agua se mueve lateralmente a través de la capa de arcilla, llevando la capa de tierra superior completa y la vegetación hacia abajo en deslizamientos de tierra. Muchas áreas se han visto muy afectadas. Karen Gordon describió el Valle de San Luis como un área donde un gato gigante con largas uñas arañaba las laderas de las montañas mientras caminaba.

Aplaudimos a todos los individuos y organizaciones que trabajaron diligentemente durante esta tormenta para restaurar el bienestar de las comunidades, felicitamos a los residentes de la zona por su colaboración y capacidad de recuperación, y tenemos cerca de nuestros corazones a todos aquellos que perdieron propiedades y ingresos en este evento.

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Collecting cucaracho in Costa Rica - Recolectando “cucaracho” en Costa Rica

In Costa Rica and northern Panama, the geographic ranges of the two species of Billia overlap. In these areas, there are not a lot of features to distinguish the species except for flower color.

--- En Costa Rica y el norte de Panamá, los rangos geográficos de las dos especies de Billia se superponen. En estas áreas, no hay muchas características para distinguir la especie excepto para el color de la flor.

Collecting cucaracho in Costa Rica

AJ standing in front a cabinet of dried, pressed plant specimens at the National Museum of Natural History of the United States.

AJ standing in front a cabinet of dried, pressed plant specimens at the National Museum of Natural History of the United States.

My name is AJ Harris, and I am a botanist at the Smithsonian Institution National Museum of Natural History in Washington, D.C., where I am supported by a Peter Buck postdoctoral fellowship.

Within the broad field of botany, I am most interested in the geographic distributions of plants. To me, it is exciting to think of the processes that can explain how grasses exist on all seven continents even though mountain ranges and/or ocean basins separate those continents.  Understanding how geographic distributions came to be, can help us to predict how they may change in the future due to environmental change.

Global distribution of species in the plant subfamily, Hippocastanoideae. The distribution of cucaracho, or Billia, is shown in red. Distributions of all other genera and species is represented by yellow.

Global distribution of species in the plant subfamily, Hippocastanoideae. The distribution of cucaracho, or Billia, is shown in red. Distributions of all other genera and species is represented by yellow.

Examples of the five genera that make up the plant subfamily Hippocastanoideae. From top row: cucaracho (Billia), buckeyes and horsechectnuts, Handeliodendron, golden coin tree (Dipteronia), maples (Acer).

Examples of the five genera that make up the plant subfamily Hippocastanoideae. From top row: cucaracho (Billia), buckeyes and horsechectnuts, Handeliodendron, golden coin tree (Dipteronia), maples (Acer).

For my postdoctoral research, I study the maple and buckeye trees and their close relatives, which constitute the plant subfamily, Hippocastanoideae. Hippocastanoideae, or the horsechestnut subfamily, includes five genera and about 150 species that are distributed mostly in temperate zones in the Northern Hemisphere. However, a few Hippocastanoideae occur in tropical areas. Billia is unique in the subfamily for its distribution from southern Mexico into Ecuador, Colombia, and Venezuela. The geographic distribution of Billia ultimately attracted my attention, and, eventually, I want to know how it come to live in the New World tropics in contrast to maple, buckeyes and other relatives that occur elsewhere.

Traditionally, Billia is thought to consist of two species; a red-flowered species, B. hippocastanum, that grows from Mexico into northern Panama, and a white-flowered species, B. rosea, that can be found from Costa Rica and into South America. Other than flower color, these species also differ on whether the flowering branch has full-sized leaves just below it or smaller leaves that sometimes fall off. Additionally, B. rosea may have yellow hairs on the flowering stalk, while hairs on the flowering stalk of B. hippocastanum, is either white or not there.

Representative dried, pressed museum specimens of Billia hippicastanum from Mexico (left) and B. rosea from Ecuador (right). Note the red flowers on B. hippocastanum and that the leaves directly underneath the flowering branch are missing (left) or …

Representative dried, pressed museum specimens of Billia hippicastanum from Mexico (left) and B. rosea from Ecuador (right). Note the red flowers on B. hippocastanum and that the leaves directly underneath the flowering branch are missing (left) or composed of only one leaflet (right). This is contrast to B. rosea, which has white flowers (yellow with age here) and very large-sized leaves below its flowering branch.

Beyond these differences, the two species of Billia are mostly very similar. They both have three leaflets per leaf, though some leaves occur with one, two, or four leaflets. Their flowers have four sepals, petals and stamen, and the flowers can only be cut one way to yield two equal parts. The latter characteristic is usually associated with insect pollination. They also produce large, brown, capsular fruits with one to three seeds.

In Costa Rica and northern Panama, the geographic ranges of the two species of Billia overlap. In these areas, there are not a lot of features to distinguish the species except for flower color. For example, white-flowered individuals can have white, instead of yellow, hairs on the flowering branch. Similarly, white-flowered individuals can produce small leaves below the flowering branch, rather than large ones. Therefore, in the Manual de Plantas de Costa Rica Vol. VIII, the authors treated Billia in Costa Rica as having only one species, B. rosea.

I came to Costa Rica to study Billia and try to understand whether it has one or two species. I examined and collected Billia at low elevations in Osa Peninsula and at higher elevations at Monteverde. In Osa, I worked with Barry Hammel of Missouri Botanical Garden, Isabel Pérez, and Reinaldo Aguilar Fernández. In Monteverde, I worked with the Monteverde Institute and, especially with Fern Perkins and Eladio Cruz. My trip to Costa Rica was funded by the Smithsonian Institution and the Society for Systematic Biologists, and I am highly indebted to my sources of funding and all of the institutions and individuals who helped me to make the trip a success.

Places where I examined and collected Billia in Costa Rica. Upper star - Monteverde. Lower star, Puerta Jimenez, Osa.

Places where I examined and collected Billia in Costa Rica. Upper star - Monteverde. Lower star, Puerta Jimenez, Osa.

At Osa, we found that most Billia trees were producing fruits. They had already flowered. However, we did find one individual in flower, and observed that it had white flowers, though newer petals has some yellow color while older petals had some red color.

At Monteverde, we saw white-flowered Billia at low elevations and red flowered Billia at the higher elevations. Unfortunately, we could not collect flowering branches from the trees with red flowers, because we would have needed mountain and tree climbing gear.

Billia in Osa and Monteverde seemed particularly susceptible to stranger figs, and newly produced leaves were red in color.

White-flowering Billia at lower elevations in Monteverde and Billia from Osa were similar in having large buttressing trunks. Red flowering Billia at higher elevations in Montreverde had narrow, non-buttressing trunks.

 

I still need more time to analyze my data to understand how many species of Billia in Costa Rica. My data analyses will include the use of DNA sequences from the Billia that I collected in Costa Rica as well as dried, pressed museum specimens, such as those that I examined at the Museo Nacional de Costa Rica in San Jose.

If you want to share your knowledge about Billia or images or if you have questions about my research, I am glad to hear from you! Please do not hesitate to contact me at harrisaj@inbox.com.

Recolectando “Cucaracho” en Costa Rica

AJ de pie frente un armario lleno de especímenes de plantas en el Museo de Historia Natural de EEUU.

AJ de pie frente un armario lleno de especímenes de plantas en el Museo de Historia Natural de EEUU.

Mi nombre es AJ Harris, soy botanista en el Smithsonian Institution National Museum of Natural History en Washington, D.C., donde tengo el apoyo de la beca para Postdoctorados, Peter Buck.


Dentro del amplio campo de la botánica, estoy más interesada en la distribución geográfica de las plantas. Para mí, es emocionante pensar en los procesos que pueden explicar cómo las gramíneas existen en los siete continentes, a pesar de que las cordilleras y / o las cuencas oceánicas separan esos continentes. Entender cómo las distribuciones geográficas llegaron a ser, puede ayudarnos a predecir cómo pueden cambiar en el futuro debido al cambio climática.

Distribución global de especies en la sub-familia Hippocastanoideae. La distribución de cucaracho o Billia está en rojo. Distribuciones de otros géneros y especies están representados en amarillo.

Distribución global de especies en la sub-familia Hippocastanoideae. La distribución de cucaracho o Billia está en rojo. Distribuciones de otros géneros y especies están representados en amarillo.

Para mi investigación postdoctoral, estudio los árboles de arce y de castaño y sus parientes cercanos, que constituyen la subfamilia de la planta, Hippocastanoideae. Hippocastanoideae, o la subfamilia de la cabra montés, incluye cinco géneros y unas 150 especies que se distribuyen principalmente en zonas templadas en el hemisferio norte. Sin embargo, algunos Hippocastanoideae ocurren en áreas tropicales. Billia es único en la subfamilia debido a su distribución del sur de México hasta Ecuador, Colombia y Venezuela. La distribución de la billia me llamó la atención y eventualmente, me llevó a querer saber como fue que vino a vivir a los trópicos del Neuvo Mundo en contraste con el arce, algunos castaños y otros parientes que ocurren en otros lugares.

Ejemplos de los cinco géneros que conforman la sub-familia Hippocastanoideae. Fila superior:Cucaracho (Billia), buckeyes y horsechestnuts, Handeliodendron, árbol de moneda de oro (Dipteronia), arces (Acer)

Ejemplos de los cinco géneros que conforman la sub-familia Hippocastanoideae. Fila superior:
Cucaracho (Billia), buckeyes y horsechestnuts, Handeliodendron, árbol de moneda de oro (Dipteronia), arces (Acer)


Tradicionalmente, se piensa que Billia consta de dos especies; Una especie de flor roja, B. hippocastanum, que crece de México en el norte de Panamá, y una especie de flor blanca, B. rosea, que se puede encontrar desde Costa Rica y en América del Sur. Aparte del color de la flor, estas especies también difieren sobre si la rama floreciente tiene hojas de tamaño completo justo debajo de ella o hojas más pequeñas que a veces se caen. Además, B. rosea puede tener pelos amarillos en el tallo floreciente, mientras que los pelos en el tallo floreciente de B. hippocastanum, son blancos o no se encuentran.


Más allá de estas diferencias, las dos especies de Billia son en su mayoría muy similares. Ambos tienen tres folíolos por hoja, aunque algunas hojas se producen con uno, dos o cuatro folíolos. Sus flores tienen cuatro sépalos, pétalos y estambre, y las flores sólo se pueden cortar una manera de dar dos partes iguales. Esta última característica suele asociarse con la polinización de insectos. También producen frutos grandes, marrones y capsulares con una a tres semillas.

Especímenes representativos de museos de Billia hippicastanum de México (izquierda) y de B. rosea de Ecuador (a la derecha). Observe las flores rojas en B. hippocastanum y que las hojas directamente debajo de la rama floreciente faltan (izquierda) o…


Especímenes representativos de museos de Billia hippicastanum de México (izquierda) y de B. rosea de Ecuador (a la derecha). Observe las flores rojas en B. hippocastanum y que las hojas directamente debajo de la rama floreciente faltan (izquierda) o compuestas de solamente un folleto (derecho). Esto contrasta con B. rosea, que tiene flores blancas (amarillas con la edad aquí) y hojas muy grandes por debajo de su rama floreciente.


En Costa Rica y el norte de Panamá, los rangos geográficos de las dos especies de Billia se superponen. En estas áreas, no hay muchas características para distinguir la especie excepto para el color de la flor. Por ejemplo, los individuos de flor blanca pueden tener pelos blancos, en lugar de amarillos, en la rama floreciente. De manera similar, los individuos de flor blanca pueden producir pequeñas hojas debajo de la rama florecida, en lugar de las grandes. Por lo tanto, en el Manual de Plantas de Costa Rica Vol. VIII,, los autores trataron a Billia en Costa Rica como una sola especie, B. rosea.


Vine a Costa Rica para estudiar a Billia y tratar de entender si tiene una o dos especies. Examiné y recolecté Billia en bajas elevaciones en la Península de Osa y en elevaciones más altas en Monteverde. En Osa, trabajé con Barry Hammel del Jardín Botánico de Misuri, Isabel Pérez, y Reinaldo Aguilar Fernández. En Monteverde, trabajé con el Instituto Monteverde y, especialmente con Fern Perkins y Eladio Cruz. Mi viaje a Costa Rica fue financiado por el Smithsonian Institution y la Society for Systematic Biologists, y estoy muy en deuda con mis fuentes de financiamiento y con todas las instituciones y personas que me ayudaron a hacer que el viaje un éxito.

 

 Lugares donde he examinado y recogido a Billia en Costa Rica. Estrella superior - Monteverde. Estrella inferior, Puerta Jiménez, Osa.

 

Lugares donde he examinado y recogido a Billia en Costa Rica. Estrella superior - Monteverde. Estrella inferior, Puerta Jiménez, Osa.

En Osa, encontramos que la mayoría de los árboles Billia estaban produciendo fruta. Ya habían florecido. Sin embargo, encontramos a un individuo en flor, y observamos que tenía flores blancas, aunque los nuevos pétalos tienen un cierto color amarillo mientras que los pétalos más viejos tenían cierto color rojo.


En Monteverde, vimos a Billia de flores blancas en las elevaciones bajas y Billia de flores rojas en las elevaciones más altas. Desafortunadamente, no pudimos recolectar ramas florecientes de los árboles con flores rojas, porque hubiéramos necesitado equipo de montaña y escalada.


Billia en Osa y Monteverde parecían particularmente susceptibles a higuerones "estranguladores", y las hojas recién producidas eran de color rojo.


La Billia de floración blanca en las elevaciones más bajas en Monteverde y la Billia de Osa tenían similitudes con cuanto a que tenían troncos grandes y con Buenos contrafuertes. En cuanto a la Billia de floración roja en las elevaciones más altas de Montreverde, estas tenían troncos estrechos y sin contrafuertes.


Todavía necesito más tiempo para analizar mis datos para entender cuántas especies de Billia hay en Costa Rica. Mis análisis de datos incluirán el uso de secuencias de ADN de los Billia que coleccioné en Costa Rica, así como muestras de museos secos y prensados, como los que examiné en el Museo Nacional de Costa Rica en San José.

Si desea compartir sus conocimientos sobre Billia o imágenes o si tiene preguntas sobre mi investigación, me gustaría saber de usted! Por favor, no dude en ponerse en contacto conmigo en harrisaj@inbox.com..

 

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Rastreos del Pájaro Aceite (Steatornis caripensis, Steatornitidae) en Costa Rica - Lifetracks Oilbird, Costa Rica.

RASTREOS DEL PÁJARO ACEITE (STEATORNIS CARIPENSIS, STEATORNITIDAE) EN COSTARICA - LIFETRACKS OILBIRD, COSTA RICA

- Siga los pasos por Costa Rica del único pájaro volador con ecolocación que come frutas. --- Follow the footsteps through Costa Rica of the only flying bird that feeds off of fruits that also has echolocation. 

 

Rastreos del Pájaro Aceite (Steatornis caripensis, Steatornitidae) en Costa Rica.

by: 

David A. Rodríguez 1,2

1Guía Naturalista, egresado de la Universidad Técnica Nacional.

2Biólogo con énfasis en Ecología y Desarrollo Sostenible,

Universidad Latina de Costa Rica.

chiroxiphia@hotmail.com

El Guácharo (Steatornis caripensis) es una de las 918 especies de aves que se han registrado en Costa Rica (Garrigues et al, 2017), es una especie monotípica ya que es la única en su familia. Aunque esta familia, Steatornitidae, se encuentra emparentada con la familia Nyctibiidae y Caprimulgidae, se diferencia en muchos aspectos de los otros miebros del orden Caprimulgiformes, donde están clasificadas estas familias (Stiles y Skucth, 1989). En la más reciente actualización, la Auk (2016) coloca a esta ave en un orden propio, por lo que se logró determinar que difiere mucho de la taxonomía donde estuvo clasificado. En este nuevo orden, Steatornithiformes solo permanece el único ancestro que se a encontró en Wyoming, Pferica nivea (Olson, 1987).

Esta ave se encuentra en Guyana, Trinidad, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con algunos registros esporádicos en Centro América (del Risco y Echeverri, 2011).

Fig. 1. Distribución del Guácharo (Steatornis caripensis). Tomado de: http://neotropical.birds.cornell.edu/portal/species/distribution?p_p_spp=223931

Fig. 1. Distribución del Guácharo (Steatornis caripensis). Tomado de: http://neotropical.birds.cornell.edu/portal/species/distribution?p_p_spp=223931

Los registros del S. caripensis en Costa Rica han venido aumentando desde el 2009, gracias a la información recopilada se a determinado que esta especie viene a Costa Rica entre los meses de junio a setiembre. Sin los datos que puedan haber en el Museo de Historia Natural de la Universidad de CostaRica y dos otras observaciones que no se tiene claro las fechas en que se registraron, estos son los lugares y los años en que se ha registrado el S. caripensis en Costa Rica:

1.Milla Mills, 1986

2.Rara Avis (sin información del año)

3.Monteverde, 2010-2013-2016

4.Mirador de Quetzales, 2012

5.Turrialba, 2013

6.P.N. Volcán Tenorio, 2013

7.Barrio Luján, San José, 2013

8.Parque Internacional La Amistad (PILA), 2014

9.Corcovado, 2015

10.  P.N. Rincón de La Vieja, 2015

11.  Santa Rosa, Piedras Blancas, 2015

Datos obtenidos de: Stiles y Skutch 1989, Bolaños Redondo et al 2015, eBird 2017. Además de comunicaciones personales por parte de funcionarios del Museo Nacional de Costa Rica, 2017; así como también, observaciones personales.

Historia Natural:

Mide aproximadamente 46 cm, con 1 metro de envergadura. Además presenta dimorfismo sexual, en donde los machos son más grandes y el color café es más oscuro. Posee unas grandes bribrisas (plumas alrededor del pico) que se cree que le ayuda al ave a encontrar los huevos o polluelos que están en el nido, y además son monógamos (Snow, 1976).

Con hábitos nocturno, se cree que el Guácharo empezó a diferenciarse de sus parientes más cercanos, debido a su dieta. Al parecer, poco a poco empezó a alimentarse de frutos, debido a este comportamiento, sus nidos que estaban en el suelo eran más vulnerables a la depredación, ya que cuando regurgitaban la semillas, estas hacian más evidente su localización. Con el transcurso del tiempo, el Guácharo empezó a buscar sitios más seguros donde poder anidar, hasta que empezó a colonizar cuevas. Para poder adaptarse a las condiciones naturales de estos nichos, el ave se vio obligada a buscar algún tipo de locomoción que le permitiera volar en condiciones completamente oscuras (Carlos Bosque comp. pers).

El científico estadounidense Donald Griffin, que en 1938 fue el que describió la ecolocalización en murciélagos, fue el mismo investigador que comprobó el mismo desarrollo evolutivo en S. caripensis (Griffin, 1953). Este mecanismo funciona cuando el animal envía ondas de sonido, dichas ondas detectan los objetos que estén en el lugar al que han sido enviadas, luego se devuelven e ingresan a los oídos con la información necesaria para que el animal conozca lo que tiene al frente. Gracias a una prueba en donde se colocaron obstáculos  en un cuarto oscuro y se liberaba un individuo, se descubrió que mientras el ave permanecía con los oídos tapados, no era capaz de esquivar dichos objetos. Este fue el comienzo de las investigaciones realizadas para determinar la ecolocalización en Guácharos (Carlos Bosque com. pers).

El S. caripensis  es vegetariano, aparentemente subsiste a base de frutos ricos en lípidos de árboles como palmas y lauráceas (Stiles y Skutch, 1989) y burseráceas (Bosque et al. 1995). De hecho, se sugiere que gracias a este comportamiento en la dieta,  lo llevó a evolucionar características que ninguna otra ave en el mundo las posee, ya que este es el único ave volador que cuya dieta consiste primordialmente de frutos (Snow, 1976). Quizá la habilidad más interesante de esta ave es que utiliza la ecolocalización para orientarse, comportamiento que poseen menos de 20 especies de aves en el mundo (Brinkløv et al, 2013).

Aunque existen registros esporádicos cada año en nuestro país, se tiene la hipótesis de que a Monteverde llega cada 3 años, en busca de alimento. Desde el 2010 se tiene registros documentados en la zona de Monteverde, en donde se han visto individuos alimentándosen de Ocotea monteverdensis, árbol endémico de Monteverde y que solo se encuentra en la zona de vida Bosque Premontano Húmedo. La fructificación de O. monteverdensis se da cada tres años, lo que coincide con la llegada de esta ave a Monteverde. Debido a su endemismo, esta especie de aguacatillo se encuentra en peligro de extinción, recientemente Dev Joslin realizó un estudio para conocer la abundancia de este árbol, encontrando un aproximado de menos de 800 individuos de O. monteverdensis, lo que suguiere que con la protección de estos árboles, se podría ayudar a la permanecia del Guácharo durante el tiempo que deseen estar.

Acerca del estudio realizado en Monteverde.

Con el apoyo del Instituto Max Planck y del Instituto Monteverde se comenzó este nuevo proyecto, el cual consiste en conocer de donde vienen y para donde se van los Guácharos que llegan a Monteverde. El Instituto Max Planck donó 2 transmisores satelitales que trabajan con páneles solares, de 20 g cada uno. Estos GPS se colocan con un harness de teflón sobre el ave, cuando están funcionando mandan una señal al satélite ARGOS, después esta señal es retransmitida a una base de datos, llamada Movebank. Con la señal que se retransmite en la base de datos, se puede llegar a conocer la ubicación de los individuos.

El lugar donde se llevó el estudio fue en el Refugio de Vida Silvestre de Monteverde. Se capturaron dos individuos, el primero fue el 16 de agosto del 2016, mientras que el segundo fue el 29 de agosto del mismo año. El primer individuo no presentó ningún problema a la hora de volar con el GPS puesto, sin embargo todavía se está a la espera de que se genere algún dato. Mientras que con el segundo individuo, se tuvo que liberar sin el GPS, ya que no quisó volar mientras lo tenía puesto.

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Se tenía previsto que los GPS no funcionaran de la mejor manera, ya que necesitan la luz del sol para optener la energía necesaria para trabajar y debido a los hábitos que tienen estas aves de pasar el día en cuevas, es probable que el GPS se halla descargado. Con respecto al individuo que no quizo volar con el GPS puesto, se espera que para el 2019, que es la fecha en que se estima que el S. caripensis regrese a Monteverde, se cuente con una nueva tecnología por parte del Instituto Max Planck y los radiotransmisores serán de 4 g, lo que suguiere que al ser mucho más livianos, las aves puedan volar sin ningún problema.

Este estudio representa el primero que se realiza con esta especie de ave en Costa Rica, si bien no se ha logrado los datos esperados, se han generado muchos otros que nos ayudan a continuar investigando más acerca de su historia natural. Se espera que pronto logremos conocer de donde vienen y para donde se van, hay que recalcar que es una ave sumamente importante para la ecología del bosque ya que es un dispersor de semillas por excelencia y si analizamos bien, vemos que nos está ayudando a replantar una especie de aguacatillo endémico de Monteverde.

Personas involucradas  hasta el momento,

Jorge Lizano, Cristian Chaves, Vino de Backer,  Robert Dean, Rolando Mata, Guías del Refugio,  Adrián Arroyo, Reserva Curi-Cancha, Instituto Monteverde, Instituto Max Planck, Victorino Molina, Juan Diego Vargas, Macklin Smith,  Roberto Guido, Jorge Marín, Ghisselle Alvarado, Silvia Bolaños, Selena Avendaño, Randy Chinchilla y Debra Hamilton.

Referencias: 

Bolaños Redondo, et al. 2015. Avistamiento del Guácharo (Steatornis caripensis, Caprimulgiformes, Steatornithidae) en el parque Internacional La Amistad. BRENESIA 83-84: 91-92. 

Bosque, C., R. Ramírez y D. Rodríguez. 1995. The diet of the Oilbird in Venezuela. The Neotropical Ornithological Society.

Brinkløv, Signe., M. Brock Fenton., J. M. Ratcliffe. 2013. Echolocation in Oilbirds and Swiftlets. Frontiers in Physiology.

Chesser, R.T., K. J. Burns, C. Cicero, et al. 2016. Fifty-seventh Supplement to the American Ornithologists’ Union Check-list of North American Bird.

del Risco, Andrés A., y Alejandra Echeverri. 2011. Oilbird (Steatornis caripensis), Neotropical Birds Online (T. S. Schulenberg, Editor). Ithaca: Cornell Lab of Ornithology; retrieved from Neotropical Birds Online: http://neotropical.birds.cornell.edu/portal/species/overview?p_p_spp=223931. Visto el 02.02.17.

Garrigues, Richard., M. Araya-Salas, P. Camacho-Varela, J. Chaves-Campos, A. Martínez-Salinas, M. Montoya, G. Obando-Calderón y O. Ramírez-Alán. 2017. Lista Oficial de las Aves de Costa Rica – Actualización 2017. Comité de Especies Raras y Registros Ornitológicos de Costa Rica (Comité Científico), Asociación Ornitológica de Costa Rica. Zeledonia 19-2. San José, Costa Rica

Holdrige, L.R.1967. Life Zone Ecology. Centro Científico Tropical. San José, Costa Rica.

Olson, Storrs. 1987. An early Eocene Oilbird from the Green River formation of Wyoming (Caprimulgiformes: Steatornithidae)

Snow, D. 1976. The web of adatation: Bird Studies in the American Tropics. Cornell University Press.

Stiles, F.G., y A.F, Skutch. 1989. A guide to the birds of Costa Rica. Cornell University Press. New York, EE.UU.

Lifetracks Oilbird (Steatornis caripensis, Steatornitidae), Costa Rica.

David A. Rodríguez 1,2

1Nature guide, graduated from the UTN, Costa Rica.

2Biologist with a mayor in ecology and sust. development.

Universidad Latina de Costa Rica.

chiroxiphia@hotmail.com

The Oilbird (Steatornis caripensis) is one of the 918 species of birds that have been registered in Costa Ricas (Garrigues et al, 2017), it’s a monotypical species as it’s the only one in its family. However this family, Steatornitidae, is related to the Nyctibiidae and Caprimulgidae, they can be differentiated in many aspects from other members of the Caprimulgiformes order, which is where these families are classified (Stiles y Skucth, 1989). In the most current update, the Auk (2016) sets this bird in it’s own order, therefor it was possible to determine that it’s very different from the taxonomy where it was previously classified. In this new order the Steatornithiformes’s only ancestor was one found in Wyoming, the Pferica nivea (Olson, 1987).

This bird can be found in Guyana, Trinidad, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú and Bolivia, with some sporadic registers in Central America (del Risco y Echeverri, 2011).

Fig. 1. Oilbird distribution (Steatornis caripensis). Map from: http://eotropical.birds.cornell.edu/portal/species/distribution?p_p_spp=223931

Fig. 1. Oilbird distribution (Steatornis caripensis). Map from: http://eotropical.birds.cornell.edu/portal/species/distribution?p_p_spp=223931

The records of the S. caripensis in Costa Rica have been on the rise since 2009. Thanks to the gathering of data, it has been possible to determine that the species comes to Costa Rica between the months of June and September. With exception of a few records, which are records from the Natural History Museum of the University of Costa Rica and two other observations in which the dates of registration are not clear, the following are the places and years in which the S. caripensis has been registered in Costa Rica:

1.Milla Mills, 1986

2.Rara Avis (n.d))

3.Monteverde, 2010-2013-2016

4.Mirador de Quetzales, 2012

5.Turrialba, 2013

6.P.N. Volcán Tenorio, 2013

7.Barrio Luján, San José, 2013

8.Parque Internacional La Amistad (PILA), 2014

9.Corcovado, 2015

10.  P.N. Rincón de La Vieja, 2015

11.  Santa Rosa, Piedras Blancas, 2015

The data is from: Stiles y Skutch 1989, Bolaños Redondo et al 2015, eBird 2017. As well as from personal communications with staff members of the National Museum of Costa Rica, 2017; as well as personal observations.

Natural History:

It measures approximately 46cm, with a 1-meter wingspan. It also has sexual diphormism, in which the males are larger y are a darker shade of brown. These birds posses large vibrissae (feather around the beak) that are thought to help the bird find the eggs or chicks in the nest, these birds are monogamous. (Snow, 1976).

With nocturnal habits, it’s believed that the Oil Bird started to become different from its closer relatives due to its diet. It seems to be that little by little it started feeding off of fruit, and due to this behavior, their nests which were located on the ground became vulnerable to predation, since the regurgitated seeds made their location more obvious. As time passed by the Oil Bird started looking for safer places to nest, until it started colonizing caves. So in order to adapt to the natural conditions of these niches, the bird was forced to seek a type of locomotion that would allow it fly in conditions of total darkness (Carlos Bosque, personal communication).

The American scientist, Donal Griffin, who in 1938 was the person to discover echolocation in bats, was the same researcher who demonstrated the same evolutionary development in the S. caripensis (Griffin, 1953). The way the mechanism works is that animal sends sound waves, these waves detect objects that are in the same place as where the sound was sent, afterwards they return and go into the ear with the necessary information so that the animal is capable of recognizing what’s in front of it. Thanks to a test where the Oil Bird was placed in a dark room with obstacles, it was possible to demonstrate that as long as the bird had its ears covered, it was not able to avoid the obstacles. This was the beginning of the different investigations that have been made in relation to the ecolocation of the Oil Bird. (Carlos Bosque com. pers).

The S. caripensis is vegetarian and apparently subsists in lipid rich fruits from trees like palms, lauráceas (Stiles y Skutch, 1989) and burseráceas (Bosque et al. 1995). In fact, it’s suggested that thanks to this behavior in their diet it has allowed them to evolve different characteristics that no other bird in the world possesses, such as it being the only flying fruit eating bird with echolocation (Snow, 1979). Perhaps the most interesting ability that this bird has is precisely the echolocation which less than 20 species of birds in the world have. (Brinkløv et al, 2013).

Even though there are sporadic registers every year in our country, there is a hypothesis that it comes every three years to Monteverde in search of food. Since 2010 there are documented sightings in Monteverde where the individuals have been found eating Ocotea monteverdensis, an endemic tree of Monteverde and that can only be found in the life zone of the Humid Premontane Forest. This tree bears fruit every three years and this coincides with the arrival of this bird to Monteverde. Due to its endemism, this species of Lauraceae is endangered. Reciently Dev Joslin realized a study to find out about the abundance of this tree and found less than 800 fruiting species of the O. monteverdensis. All this suggests that by protecting these trees it might be possible to support the stay of the Oil Bird in the area.

About the research made in Monteverde.

This project was started with the support of the Max Planck Institute and the Monteverde Institute. The projects consists in finding out where do the Oil Birds that come to Monteverde come from, and where are they going. The Max Planck Institute donated 2 satellite transmitters that functioned with solar panels, each weighing 20 grams. These GPS locators where placed with a Teflon harness over the bird, and if working properly, they send a signal to the ARGOS satellite, and afterwards this signal is retransmitted to a database, called Movebank. With the signal that retransmits in the data base, it is possible to find out the location of the birds.

The place where the study was made was at the Monteverde Wildlife Refuge. Two individual were captured, the first on August 16th and the second on August 29th, 2016. The first individual had no issue flying with the harness and GPS on it, however, no data has been generated by the transmitter. While the second individual has to be freed without the GPS because it refused to fly while it had it on.

It was anticipated that the GPS would not work in its best way as it needs sunlight in order to get the energy it needs to function properly and these birds have the habit of spending the day in the caves, therefor it’s possible that the transmitters lost charge. In relation to the bird that refused to fly with the GPS on it, it’s expected that by 2019, which is the date in which the S. caripensis is estimated to return to Monteverde, a new technology will be available from the Max Planck Institute and the radio transmitter will be 4g, which is much lighter and should not affect the birds flight.

This research represents the first one that has been done with this bird species in Costa Rica, even though we haven’t gotten the information we expected, we have gotten others which will allow us to continue investigation more about its natural history. We hope to be able to understand soon where these birds come from and where they are going. It’s important to point out that this bird is very important for the forest’s ecology as it’s an excellent disperser and it’s also helping to replant and endemic species of Lauraceae in the area.

People involved so far,

Jorge Lizano, Cristian Chaves, Vino de Backer,  Robert Dean, Rolando Mata, Guías del Refugio,  Adrián Arroyo, Reserva Curi-Cancha, Instituto Monteverde, Instituto Max Planck, Victorino Molina, Juan Diego Vargas, Macklin Smith,  Roberto Guido, Jorge Marín, Ghisselle Alvarado, Silvia Bolaños, Selena Avendaño, Randy Chinchilla and Debra Hamilton.

References: 

Bolaños Redondo, et al. 2015. Avistamiento del Guácharo (Steatornis caripensis, Caprimulgiformes, Steatornithidae) en el parque Internacional La Amistad. BRENESIA 83-84: 91-92.

 Bosque, C., R. Ramírez y D. Rodríguez. 1995. The diet of the Oilbird in Venezuela. The Neotropical Ornithological Society.

Brinkløv, Signe., M. Brock Fenton., J. M. Ratcliffe. 2013. Echolocation in Oilbirds and Swiftlets. Frontiers in Physiology.

Chesser, R.T., K. J. Burns, C. Cicero, et al. 2016. Fifty-seventh Supplement to the American Ornithologists’ Union Check-list of North American Bird.

del Risco, Andrés A., y Alejandra Echeverri. 2011. Oilbird (Steatornis caripensis), Neotropical Birds Online (T. S. Schulenberg, Editor). Ithaca: Cornell Lab of Ornithology; retrieved from Neotropical Birds Online: http://neotropical.birds.cornell.edu/portal/species/overview?p_p_spp=223931. Visto el 02.02.17.

Garrigues, Richard., M. Araya-Salas, P. Camacho-Varela, J. Chaves-Campos, A. Martínez-Salinas, M. Montoya, G. Obando-Calderón y O. Ramírez-Alán. 2017. Lista Oficial de las Aves de Costa Rica – Actualización 2017. Comité de Especies Raras y Registros Ornitológicos de Costa Rica (Comité Científico), Asociación Ornitológica de Costa Rica. Zeledonia 19-2. San José, Costa Rica

Holdrige, L.R.1967. Life Zone Ecology. Centro Científico Tropical. San José, Costa Rica.

Olson, Storrs. 1987. An early Eocene Oilbird from the Green River formation of Wyoming (Caprimulgiformes: Steatornithidae).

Snow, D. 1976. The web of adatation: Bird Studies in the American Tropics. Cornell University Press.

Stiles, F.G., y A.F, Skutch. 1989. A guide to the birds of Costa Rica. Cornell University Press. New York, EE.UU.

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Promoviendo el uso de plantas nativas - PRONATIVAS - Promoting native plant species

Las áreas boscosas presentan una gran diversidad en términos de composición, pero no debemos ni podemos olvidar de relacionar todas las áreas urbanas y rurales tanto privadas como públicas en las que el ser humano se desenvuelve, ligándolas respetuosamente con las áreas naturales del país y región.

--- Forested areas represent a large diversity when it comes to their composition, however we should not forget to relate all urban and rural areas, both public and private, in which humans exist, linking them in a respectful way with the natural areas of the country and region.   

Diversas iniciativas a nivel nacional, regional y local hacen de este país un lugar privilegiado. Las áreas boscosas presentan una gran diversidad en términos de composición, pero no debemos ni podemos olvidar de relacionar todas las áreas urbanas y rurales tanto privadas como públicas en las que el ser humano se desenvuelve, ligándolas respetuosamente con las áreas naturales del país y región.

 

Se debe apoyar a la naturaleza como si misma, fuera de nuestro control absoluto e intentar entenderla un poco mejor, pero sobre todo se debe respetarla desde su base. Por lo que temas como el uso de especies nativas, la relación de las mismas con el entorno, el uso del agua para riego, la no extracción de plantas de los bosques, la adecuada utilización de métodos de reproducción de plantas nativas, la no utilización y eliminación de plantas no nativas-agresivas-problemáticas, son factores que forman parte de la base de esta organización: ProNativas, cuya misión es crear conciencia sobre estos y otros temas relativos.

 

Somos una organización sin fines de lucro que pretende educar a todas las personas en general sobre la importancia del uso y adecuada reproducción de especies de plantas nativas con carácter ornamental y su utilización en nuestras creaciones paisajísticas tanto de zonas urbanas y rurales como privadas y públicas. Todas estas creaciones que como individuos sociales debemos desarrollar buscando beneficios sensitivos, naturales y morales. Esto utilizando criterios sostenibles y respetuosos con el medio ambiente y todos sus componentes económicos, naturales y sociales.

 

Una iniciativa de la Bióloga local de la zona de Monteverde, Willow Zuchowski, autora de sendos libros relacionados con el tema y con una gran pasión y entrega bajo estos principios adoptados por la organización. Persona que junto con Lorenzo Vargas se han mantenido en pie de esfuerzo y lucha, de manera comprometida con la ideología de la organización.

 

Para mayor información puede acceder nuestra página web www.pronativascr.org en donde encontrará bastante información sobre el tema, igualmente contactarnos por correo electrónico (negrinif@gmail.com), o por teléfono directamente (8825-8424 cel: Felipe Negrini)

 

por: Felipe Negrini Sanjuan

ProNativas

 

*Nota de la editora:

Monteverde tiene dos viveros de Pronativas donde se reproducen las plantas nativas de manera sostenible, una en Bajo del Tigre (Bosque Eterno de los Niños) y una en el Instituto Monteverde. Si gustan plantas para sus jardines en la localidad de Monteverde pueden contactarse con Pronativas para coordinar. 

The different and diverse initiatives that take place on a national, regional and local level allow this country to be a privileged one. Forested areas represent a large diversity when it comes to their composition, however we should not forget to relate all urban and rural areas, both public and private, in which humans exist, linking them in a respectful way with the natural areas of the country and region. 

 

Nature should be supported as it is, out of our total control, and we should try to be more understanding of it, but above all, respect it as it is. This is why this organization’s mission, Pronativas, has to do with creating awareness on themes such as the use of native species of plants, the relationship they have with their surrounding areas, the use of water in plant irrigation, the non-extraction of plants from the forest, the adequate use of native plant reproduction, and the non-use and elimination of non-native aggressive plants.

 

We are a non-for-profit organization that aims to educate all people in general about the importance of the use and adequate reproduction of native plant species with ornamental potential and characteristics and their use in landscaping creations in urban and rural, private and public, areas. All these creations that as social individuals we should develop in looking for benefits that are sensitive, natural and ethical. This can be accomplished by using criteria that is sustainable and respectful with our environment and all its economical, natural and social components.

 

 This is an initiative started by a biologist residing in the Monteverde zone, Willow Zuchowski, author of several books related to the subject, and with a great passion and dedication to these principles that have been adopted by the organization. She has, along the side of Lorenzo Vargas, struggled to maintain the ideology of the organization.

 

For more information you can visit our website www.pronativascr.org where you can get plenty of data on these themes, you can also reach us through e-mail (negrinif@gmail.com), or by telephone (506- 8825-8424 Felipe Negrini).

 

by: Felipe Negrini Sanjuan

ProNativas

 

*Note from the editor: 

Monteverde has two Pronativas greenhouses where native plants are grown in a sustainable manner, one in Bajo de Tigre (Children’s Eternal Rainforest) and one at the Monteverde Institute. If you would like plants for gardens in the Monteverde area please contact Pronativas in order to coordinate. 

 

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Ocotea monteverdensis: Conserving an Endangered Species --- Ocotea monteverdensis: Preservando una especie en peligro

O. m. naturally occurs as a dominant tree in primary forest remnants within its very limited range, between 1300 and 1500 m elevation between San Luis and Las Nubes, Costa Rica.  Unfortunately, approximately 95% of this primary forest has been cut down.

---El O. m. se encuentra de manera natural como un árbol dominante en las zonas restantes de bosque primario entre un rango muy limitado, entre los 1300 y los 1500 m de elevación entre la zona de San Luis y las Nubes, en la zona de Monteverde, en Costa Rica. Desafortunadamente cerca del 95% de este bosque primario se ha cortado.

By Dev Joslin

In two previous blogs (1 - 2) , I have written about a very special, critically endangered tree species of the avocado family (Lauraceae) that is endemic to the Monteverde area.  Ocotea monteverdensis (here referred to as O. m.) is an important food source for a number of large frugivorous birds, some of which are themselves threatened (resplendent quetzal, black guan, and three-wattled bellbird).  O. m. naturally occurs as a dominant tree in primary forest remnants within its very limited range, between 1300 and 1500 m elevation between San Luis and Las Nubes, Costa Rica.  Unfortunately, approximately 95% of this primary forest has been cut down.

In this blog issue, I would like to talk about the conservation of this species---Principal questions are:

 (1) How can the estimated 770 reproductively-mature trees that remain be protected and kept healthy?

(2) How well is O. m. maintaining its population through the natural recruitment of young trees?

(3) How might the young replacement population numbers be enhanced by human efforts?

PROTECTION

Reasons for protection of the remaining mature trees are fairly obvious, including maintaining forest biodiversity, safeguarding the only seed source of this species for future generations, and sheltering an important food source for threatened frugivorous bird species.  But on whose property are these remaining trees?  How much of this land is permanently protected, or even temporarily protected?  To address this question, Randy Chinchilla of MVI and I superimposed property lines over our map of individual tree locations within the Monteverde community:

The red dots mark the location of individual trees and the red lines are property lines. (Click to enlarge).

Click to enlarge.

It appears that the only parcels that are permanently protected are the Rachel and Dwight Crandell Memorial Reserve (protected by the MVI and FCC) and two small parcels protected by the Conservation League of Monteverde (ACM).  Additionally there are other parcels currently protected by their owners, because they are either (a) part of privately-owned wildlife refuges for tourism (e.g., Curi-Cancha) or (b) are owned by persons with a strong commitment to conserving these forest remnants.  Based on these criteria, it appears that about 5% of the trees are permanently protected, about 25% “temporarily protected,” and the remaining 70% lack any real protection at all.

Looking at parcel sizes, the trees are fairly evenly distributed among parcels greater than 25 hectares in size (30%), between 5 and 25 ha (38%), and less than 5 ha (32%).  The current principal uses for these properties break out into the following categories: tourism (34%), dairy farming (25%), other farming (17%), conservation (16%), other or unknown (8%).

One possible approach to safeguarding the remaining mature trees might involve direct contact with the individual property owners, concentrating on properties with the largest numbers of individuals and largest forested parcels.  Perhaps the most effective long-term approach embraces education of the community as a whole through the schools and educational programs for the public.  With this in mind, three interns from the CIEE Sustainability Program—Aislyn Keyes, Rachel Lapp, and Morgan Cassidy—with help from teachers at the Creative Learning Center, this year produced educational films for local schools and the public:

YouTube LINKS:

Ocotea monteverdensis: https://www.youtube.com/watch?v=ryvSHl0-oEo  Inglés

Ocotea monteverdensis:: https://www.youtube.com/watch?v=EQhMVKdHAUg Español

About birds: https://www.youtube.com/watch?v=9WYcYHVCXNs&list=PLrZXSocm8k3UmgONZbroM39iRZwQGu5Yn

NATURAL RECRUITMENT

Is O. m. currently sustaining its population through natural reproduction and recruitment alone? This is a very challenging question because of very limited available data and the difficulty of collecting it. Reaching dominant status in a primary forest is a very slow process, and we have no systematic surveys of the density of sapling and intermediate-sized O. m. trees in remaining primary forest remnants, nor in the secondary forests that currently make up an estimated 20% of the landscape across O. m.’s natural range.  However, we do have limited data on the densities of seedlings under different forested conditions. I will attempt to draw some cautious conclusions using this limited data, non-systematic observations, and considerable speculation. 

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Three recent studies have surveyed seedling density.  Two studies by MVI interns quantified the density of seedlings of the Lauraceae family as a whole in forests close to the MVI property. Luis Beltran and Katie Johnson surveyed transects through both secondary forest and primary forest portions of the Crandell Reserve.  Another MVI intern, Lillian Eden, similarly evaluated densities of Lauraceae seedlings in nearby secondary forests owned by MVI and by the Trostle family (across the road from MVI).  The secondary forests in these two surveys differed significantly:  Beltran and Johnson measured in secondary forest that had recovered from logging decades previously, whereas Eden looked at pine and cypress forests that had been planted in old pastures, about 40 years previously.  Despite the presence of reproductively-mature O. m. trees in the vicinity of all these transects, only two O. m. seedlings total were found in plots in the secondary forest following logging (and zero in primary forest), but 12-13% of the Lauraceae seedlings under pine and cypress were O. m. seedlings.

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Two interns of the CIEE Sustainability Program in Monteverde in 2015 surveyed only O. m. seedling densities across a much wider area of the MV zone and across a much broader spectrum of forest in the MV zone than the above studies.  The research of Jessica Sciara and Christie Fite covered transects in the vicinity of mature O. m. trees at sites ranging from the Stuckey farm in the Southeast across the Monteverde zone to the Camacho farm in the Northwest.  Sciara and Fite looked at seedling densities in all three forest types covered above—primary forest, secondary forest developed following logging, and secondary forest following pasture.

The similarities between these independent results is striking, and perhaps contrary to intuition.  Lauraceae seedlings in general, and O. m. seedlings in particular, appear to have difficulty establishing themselves in primary forest remnants.  In contrast, lands formerly in pasture provide amenable settings for seedling germination and survival.  Granted, it is risky to draw any firm conclusions from these studies where sampling was not systematic or totally representative, and where many variables were not controlled.  Nevertheless, testable hypotheses can be generated which certainly appear most interesting.

Click to enlarge.

The work of Sciara and Fite was primarily focused on the relationship between O. m. seedling establishment and the density of the canopy cover above.  Canopy openness was considered a surrogate for light intensity.  Their results indicate the importance of a threshold of minimum canopy openness needed for O. m. establishment to succeed:

A portion of their study of seedling density was a comparison between areas immediately adjacent to human footpaths and areas interior to footpaths.  The footpath areas had significantly (p = 0.01) less canopy cover (i.e., more light), and they tended to have higher seedling densities (p = 0.08) and taller seedlings (p = 0.06) with broader crowns (p = 0.02).  In addition to the positive effect of more canopy openness and light along paths, Sciara and Fite also speculated that the effect could be a result of reduced competition for moisture and nutrients from understory plants that were less dense in and beside the paths. 

Two O. m. seedlings (orange flags) growing in soil exposed by upturned roots of fallen tree.

I would be so bold as to speculate that this reduced competition from native understory plants partially explains the differences in seedling densities between primary forest, secondary forests following logging, and secondary forests following pastures.  Understory shrubs, forbs, and saplings are most strongly established in primary forests, but very sparsely established in old pastures.  In primary forest, or secondary forests following logging, O. m. seeds may require enough luck to be deposited in a small canopy opening where the understory vegetation has been disturbed, such as created by a small treefall like this one:  

In contrast, abandoned pastures may have large old shade trees and/or planted pines or cypress that can provide the ideal light conditions both for the growth of O. m. seedlings and for the suppression of competition by pasture grasses and some pioneer forest species.

IMPLICATIONS FOR HUMAN EFFORTS AT RESTORING A YOUNG POPULATION

I believe the above limited results indicate that O. m. will have difficulty maintaining its population in the future without considerable human assistance.  The poor establishment of seedlings in primary forest remnants and in secondary forests previously logged is not good news for the species’ rapid recovery.  The results described above, however, do point to opportunities for encouraging natural regeneration and important parameters for locating the best settings for planting seedlings.

Aerial photo of a portion of Curi-Cancha Reserve. Pasture in lower center is surrounded by O. m. trees in full flower. (Click to enlarge).

It would appear that natural regeneration is most favored in (a) former pastureland where (b) grass competition has been reduced, (c) there is moderate shade and wind protection, (d) an O. m. seed source is nearby, and (e) large trees exist to provide perches for birds that disseminate seeds.  To the right is a good example of this type of pasture (located in Curi Cancha).

The alternative of planting seedlings should of course occur chiefly within the natural range of the species with special attention to elevation, to the amount of shade (see Sciara and Fite’s results on crown density), to protection from desiccation by direct sun and wind, and to competition from grasses and other plants.

INFO-GRAPHICS ON HOW TO PROTECT O.M.  Please click to enlarge. 

Ocotea monteverdensis: Preservando una especie en peligro

In the following blog, we present the project "Mi Ocotea", a joint effort where several organizations have come together to work on the conservation of this species

 

por Dev Joslin

En dos artículos anteriores (1 - 2)  he escrito sobre una especie de árbol muy especial y en peligro de extinción que pertenece a la familia de los aguacatillos (Lauracea) y que es endémico a la zona de Monteverde. El Ocotea monteverdensis (aquí llamado O. m.) es una fuente importante de alimento para varias especies de aves fructíferas, algunos de ellos que a su vez se encuentran en peligro (quetzal resplandeciente, pava negra, calandria). El O. m. se encuentra de manera natural como un árbol dominante en las zonas restantes de bosque primario entre un rango muy limitado, entre los 1300 y los 1500 m de elevación entre la zona de San Luis y las Nubes, en la zona de Monteverde, en Costa Rica. Desafortunadamente cerca del 95% de este bosque primario se ha cortado..

En este artículo me gustaría hablar sobre la conservación de este especie, las preguntas iniciales son:

(1) ¿Cómo pueden los estimados 770 árboles maduros restantes ser protegidos y mantener su salud?

(2) ¿Qué tan bien está la especie de O. m. manteniendo su población por medio del reclutamiento natural de árboles jóvenes?

(3) ¿Cómo se podrá mejorar la población de árboles jóvenes por medio de esfuerzos humanos?

Protección

Las razones por la cual es preciso proteger los árboles maduros restantes resulta relativamente obvio, que incluye el de ayudar a mantener la biodiversidad del bosque, el de salvaguardar la única fuente de semillas de esta especie para futuras generaciones y el proteger una fuente importante de alimento para especies de aves fructíferas. ¿Pero donde se encuentran estos árboles? ¿Cuantas de estas tierras se encuentran protegidas, o al menos temporalmente protegidas? Para poder responder a esta pregunta Randy Chinchilla del IMV y yo hemos sobreimpuesto líneas sobre nuestro mapa de la ubicación de árboles en la comunidad de Monteverde. 

Los puntos rojos son los árboles de O.m. y las líneas son las divisiones de las propiedades. (Pulse sobre la imagen para agrandar).

Pulse sobre la imagen para agrandar.

Al parecer las únicas parcelas que están bajo protección permanente son la Reserva Crandell (protegido por el Instituto Monteverde y el FCC), y dos parcelas que están bajo la protección de la Asociación Conservacionista de Monteverde (ACM). Adicionalmente hay otras parcelas que están siendo actualmente protegidas por sus dueños, ya que son o (a) parte de refugios de vida Silvestre privados (ej, Curi-Cancha) o (b) los dueños son personas con un compromiso fuerte para mantener las zonas boscosas. Bajo este criterio parece que el 5% de los árboles están siendo protegidos de manera permanente y el 25% están siendo “temporalmente protegidos” y el 70% carece de protección. 

Al ver el tamaño de las parcelas, los árboles están distribuidos de manera más o menos igualitaria en parcelas de más de 25 hectáreas en tamaño (30%), entre los 5 y 25ha (%38), y menos de 5ha (32%). Los usos principales de estos suelos se dividen en la siguientes categorías: turismo (34%), fincas lecheras (25%), usos agrícolas (17%), conservación (16%) y otros (%8).

Un acercamiento posible para salvaguardar los árboles restantes maduros puede ser el de entablar contacto directo con los dueños de cada una de las propiedades, concentrándose en la propiedades con la mayor cantidad de individuos y los que tienen parcelas de bosque grandes. Quizás el abordaje más efectivo a largo plazo abarca la educación de la comunidad como un todo a través de las escuelas y de programas educativos para el público general. Con esto en mente 3 pasantes del programa de sostenibilidad del CIEE - Aislyn Keyes, Rachel Lapp, and Morgan Cassidy- con ayuda de las maestras del Centro de Educación Creativa han producido una serie de cortos: 

Enlaces de Youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=ryvSHl0-oEo  Inglés

https://www.youtube.com/watch?v=EQhMVKdHAUg Español https://www.youtube.com/watch?v=9WYcYHVCXNs&list=PLrZXSocm8k3UmgONZbroM39iRZwQGu5Yn

Promover el crecimiento natural

¿Está actualmente el O. m. sosteniendo su población a través de reproducción y reclutamiento natural solamente? Contestar esta pregunta es un reto ya que hay poca información y dificultades en colectar la que sí existe. El tener un estatus dominante en un bosque primario es un proceso muy lento, y no tenemos encuestas sistemáticas de la densidad de los árboles jóvenes ni medianos de la especie de O.m. que se encuentran en las zonas de bosque primario ni de los bosques secundarios que representan un 20% del área de distribución natural de la especie.  A pesar de esto sí tenemos información limitada sobre la densidad de plántulas en diferentes condiciones de boscosidad. Por ende, haré el intento de hacer una conclusiones básicas utilizando la información que sí se tiene así como la de observaciones no sistemáticas y algo de especulación.

(Pulse en la imagen para agrandar).

Tres estudios recientes han estudiado la densidad de las plántulas. Dos estudios por pasantes del IMV cuantificaron la densidad de plántulas de la familia Laurácea como un todo en bosques cercanos a la propiedad del IMV. Luis Beltran y Katie Johnson estudiaron transectos por las zonas de bosque secundario y primario de la Reserva Crandell. Otra pasante del IMV, Lillian Eden, evaluó de manera similar la densidad de plántulas en bosques secundarios cercanos que pertenecían al IMV y a la familia Trostle (al otro lado del IMV). Los bosque secundarios de estos estudios variaban de manera significativa: Beltran y Johnson midieron el bosque secundario que se había recuperado de la tala en décadas anteriores, mientras que Eden estudio bosques de pino y ciprés que habían sido sembradas en pastizales viejos (hacía cerca de 40 años). A pesar de la presencia de árboles relativamente maduros de árboles O.m. en la vecindad de estos transectos, solo dos plántulas de O.m. fueron encontrados en los tramos de bosque secundario que habían crecido después de la explotación forestal (y ninguno en la zona de bosque primario), pero sí se vió que en la zona donde estaba el ciprés y el pino el 12-13% de las plántulas de Lauracea encontradas eran de la especie de O.m.  

(Pulse en la imagen para agrandar).

Los pasantes del 2015 del programa de sostenibilidad del CIEE en Monteverde estudiaron la densidad únicamente de las plántulas del O.m. en una zona de Monteverde mucho más grande y a través de un espectro de bosques más amplio que en las muestras anteriores.  La investigación de Jessica Sciara y de Christie Fite cubrió transectos en la vecindad de árboles maduros del O.m. en lugares que cubrían desde la finca de los Stuckey en el sur-este a través de Monteverde hasta la finca de los Camacho en el nor-oeste. Sciara y Fite vieron las densidades de las plántulas en los tres tipos de bosque que se mencionaron anteriormente – boque primario, boque secundario que de desarrolló después de la tala y bosque secundario que siguió después de ser una finca lechera.  

Las similitudes entre cada uno de los estudios individuales es impresionante y posiblemente contradictorio a la intuición de muchos. En general las plántulas de los Lauraceae, y las del O.m. en particular, aparentan tener dificultades en establecerse en los restos de bosque primario. En contraste, terrenos que se usaban anteriormente como pastizales proveen un lugar ameno para la germinación de las semillas y su sobrevivencia. Concedido, es riesgosos el concluir conclusiones muy firmes de estos estudios donde el muestreo no era sistemático ni completamente representativo, y donde muchas de las variables no se podían controlar. Sin obstante, una hipótesis comprobable puede ser generado y que sería de mucho interés. 

(Pulse en la imagen para agrandar).

El trabajo de Sciara y de Fite se enfocó principalmente en la relación entreel establecimiento de los vástagos de O.m. y la densidad de cobertura superior del dosel. La apertura del dosel era considerado un controlador de la intensidad de luz. Los resultados que tuvieron indican la importancia de un umbral mínimo de apertura en el dosel para que el establecimiento del O.m. pueda ser exitoso: 

Una porción del estudio sobre la densidad de los vástagos era una comparación entre las áreas inmediatamente adecentes a los senderos y las áreas que se encontraban al interior fuera de estos senderos. Las zonas del sendero tenían un cobertura boscosa significativamente (p = 0.01)  menor (y por ende más luz), y estos tendían a tener mayor densidad de vástagos (p= 0.08) y vástagos de mayor altura (p= 0.06) con coronas más amplias (p= 0.02). En adición a tener un efecto de ofrecer mayor apertura en el dosel y por ende más luz en los senderos, Sciara y Fite también especularon que el efecto podría resultar en una competencia menor por humedad y nutrientes con otras plantas del sotobosque ya que estos tenían menos densidad al lado de los senderos.

Dos vástagos de O.m. (cinta naranja) creciendo sobre suelo perturbado por las raíces de un árbol caído.

Me atrevería a especular de que esta disminución en la competencia del sotobosque explica parcialmente las diferencias entre las densidades entre el bosque primario, los bosques secundarios reforestados después de la tala, y los bosques secundarios después de la ganadería lechera. Arbustos de sotobosque y árboles juveniles se establecen de una manera más estable en bosques primarios, pero de manera mas escasa en pastizales. En el bosque primario, o en el bosque secundario después de la tala las semillas de O.m. puede que requieran de suficiente suerte para ser depositados en una apertura donde la vegetación haya sido perturbada, a modo de ejemplo una como de un árbol caído como este (ver imagen). 

En contraste los pastizales abandonados puede que tengan árboles más viejos que se utilizaron para sombra y/o ciprés y pino sembrados que pueden ofrecer las condiciones de luminosidad ideales para ambos el crecimiento de las plántulas de O.m. y para la supresión de competencia por parte de pastos y de algunas especies de bosque pioneros. 

Implicaciones para los esfuerzos humanos en la restauración de una población joven

Creo que a partir de los resultados (limitados) mencionados indican de que el O.M. va a tener dificultades en mantener su población en el futuro sin tener una importante asistencia humana. El establecimiento pobre de plántulas en las zonas de bosque primario restantes y en bosques secundarios de zonas de reforestación después de la tala no son buenas noticias para una recuperación rápida de la población. Los resultados descritos anteriormente, sin embargo, sí apuntan a algunas oportunidades para promover la regeneración natural y la de tener parámetros importantes para localizar las mejores localidades para sembrar las plántulas.

Foto aérea de una porción de la Reserva de Curi-Cancha. El pastizal en el centro está rodeado por árboles de O.M. en flor. (Pulse en la imagen para agrandar).

Aparentemente una regeneración natural es favorecido en (a) un antiguo pastizal donde (b) la competencia por pastos ha sido reducida, (c) hay sombra parcial y protección de vientos, (d) existe una fuente de semillas de O.m. cercanas y (e) existen árboles grandes que provén perchas para que los pájaros puedan diseminar semillas. En la fotografía (abajo) pueden ver un buen ejemplo de este tipo de pastizal (ubicado en Curi Cancha).  

En el siguiente blog, les presentaremos el proyecto "Mi Ocotea", un esfuerzo donde varias organizaciones se han unido para trabajar en la conservación de esta especie.

Para ver una serie de gráficos sobre como proteger el O.m. favor de subir al comienzo de este artículo. 

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Algunos resultados previos del proyecto Aves y Ventanas en Monteverde - A preview of some of the results from the Birds and Windows Project in Monteverde

Las aves golpean contra los vidrios de las ventanas porque no saben que allí hay un obstáculo pues la transparencia y reflejo de los alrededores en los cristales las engaña completamente

---Birds will hit against the glass from windows because they are not aware that there is an obstacle in front of them as these are transparent and the reflection of the surrounding areas in them fool the birds completely.

En español (for English please scroll down).

Por: Rose Marie Menacho Odio

Las aves golpean contra los vidrios de las ventanas porque no saben que allí hay un obstáculo pues la transparencia y reflejo de los alrededores en los cristales las engaña completamente. Con la intención de estudiar qué especies de aves mueren al golpear contra las ventanas en la comunidad de Monteverde, Puntarenas, desde el mes de septiembre del 2014 y hasta el mes de marzo, 2016, solicité a vecinos de Monteverde que entregaran cualquier ave que encontraran había muerto por golpear contra vidrios en edificios y casas de Monteverde.  Las personas que desearan colaborar con el proyecto podían llevar las aves y completar un formulario que Marlene Leitón en el Instituto Monteverde, Martha Garro y Yoryineth Méndez en la Reserva Bosque Nuboso de Monteverde y a Marvin Hidalgo, en la Estación Biológica de Monteverde tenían en su poder.  En el formulario se pidió la siguiente información: el nombre de la persona que entregaba el aves, el lugar donde la había encontrado, el nombre del ave (si lo sabía), la fecha y hora y, si fuese posible, que enviaran fotos de la ventana a mi correo personal roseamena@yahoo.com.  Las aves colectadas fueron identificadas y en este momento estoy preparándolas para su destino final: la colección del Museo Nacional de Costa Rica.

Durante el tiempo del estudio, más de 55 personas de la comunidad colaboraron  con el proyecto y  se recogieron 139 individuos de 47 especies de aves. La especie que se encontró en mayor número es el zorzal de Swainson (Catharus ustulatus), un ave migratoria que atraviesa el país en grandes cantidades durante el mes de abril, cuando viaja hacia el norte,  y en los meses de octubre y noviembre, cuando se dirige hacia el sur. Por supuesto, durante esos meses es que murieron esas aves, llegando a un total de 26 individuos de sólo esta especie.  Otras aves migratorias que fueron recolectadas en el tiempo de estudio fue el colibrí garganta de rubí (Archilochis colubris), reinita pechirayada (Cardellina canadensis), reinita cachetinegra (Geothlypis formosa), reinita trepadora (Mniotilta varia) yzorzal del bosque (Hylocichla mustelina)  entre otras.

Por otra parte, las especies residentes que se encontraron en mayor número fueron el tucancillo verde (Aulacorhynchus prasinnus) y el jilguero (Myadestes melanops). Para cada una de estas especies se recogieron 14 individuos.  Otras muchas especies residentes fueron encontradas, algunas de bellos colores, como el rualdo (Chlorophonia callophrys), el toledo (Chiroxiphia linearis) y el trogón vientrianaranjado (Trogon aurantiiventris).  Asimismo, se reportó la colisión de pájaros campana (Procnias tricarunculatus), pavas negras (Chamaepetes unicolor) y un quetzal (Pharomachrus mocinno) que habían golpeado contra ventanas de edificios durante la época del estudio. Algunos de ellos sobrevivieron y otros murieron. 

En forma preliminar, se encontró que las ventanas son una amenaza constante para la vida de las aves, aún en lugares como Monteverde, donde la densidad de edificios no es tan alta como en las ciudades.   Algunos métodos que se están estudiando y se han encontrado efectivos para prevenir las colisiones se presentan en este enlace.

Aún espero analizar otros aspectos de las aves, tales como, dependencia del bosque, edad, sexo y la abundancia que presentan en la zona. También espero compartir con la comunidad algunos métodos para prevenir estas muertes en el futuro.

Quiero aprovechar para agradecer sinceramente a todos los vecinos y amigos de Monteverde que tomaron de su tiempo para colaborar con este proyecto. De igual forma, al  Instituto Monteverde, la Reserva Bosque Nuboso de Monteverde, la Estación Biológica de Monteverde y la Escuela de Los Amigos, que han brindado su apoyo en todo momento.  Espero continuar compartiendo con ustedes los resultados.  Si desean conocer más del problema y soluciones, a nivel de Costa Rica, pueden visitar: https://avesyventanascostarica.wordpress.com/

Sobre la investigadora:

Mi nombre es Rose Marie Menacho Odio, soy bióloga y trabajo en la cátedra de Ecología y Educación Ambiental, de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica (UNED). También formo parte de la Junta Directiva de la Asociación Ornitológica de Costa Rica. Si gustan comunicarse conmigo pueden hacerlo escribiendo más abajo o al correo roseamena@yahoo.com.

Sitios recomendados:

https://avesyventanascostarica.wordpress.com/2015/02/07/como-evitar-que-las-aves-choquen-contra-las-ventanas/

https://abcbirds.org/get-involved/bird-smart-glass/

 

A preview of some of the results from the Birds and Windows Project in Monteverde

By: Rose Marie Menacho Odio

Birds will hit against the glass from windows because they are not aware that there is an obstacle in front of them as these are transparent and the reflection of the surrounding areas in them fool the birds completely. With the intention of studying which species die from impact against windows in the community of Monteverde, Puntarenas, from the months of September 2014 until March 2016, I asked the neighbors of Monteverde to give me all the birds they had found that had died from hitting windows in buildings and houses in the area. The people who wished to collaborate with the project could take the samples and complete the proper questionnaires either with Marlene Leitón from the Monteverde Institute, Martha Garro and Yoryineth Méndez at the Monteverde Cloud Forest Reserve, or with Marvin Hidalgo at the Monteverde Biological Station. The questionnaire included the following information: name of the person who handed in the bird, place where it was found, name of the bird (if known), date and time, and if possible digital photos of the window sent to my personal e-mail. All the collected birds where identified and are currently being prepared for their final destination: the collection of the National Museum of Costa Rica. 

During the duration of the study more than 55 members of the community collaborated with the project and 139 samples were collected from 47 different bird species. The species that was most commonly found was the Swainson’s thrush (Catharus ustulatus), a migratory bird that crosses the country in large amounts during the months of April, when it travels north, and in the months of October and November, when it travels South. Of course it was during these months that these birds died, amounting to a total of 26 individuals of this single species. Other migratory birds that were collected at the time of the study were the Ruby-throated Hummingbird (Archilochis colubris), the Canada Warbler (Cardellina canadensis), the Kentucky Warbler (Geothlypis formosa), the Black-and-white Warbler (Mniotilta varia) and the Wood Trush (Hylocichla mustelina), amongst others.

On the other hand the resident species most found were the Emeral Toucanet (Aulacorhynchus prasinnus) and the Black-faced-Solitaire (Myadestes melanops). For each one of these species we collected 14 specimens. Many other resident species were found, some very colorful ones, like the Golden-browned Chlorophonia (Chlorophonia callophrys), the Long-tailed Manakin (Chiroxiphia linearis) and the Orange-bellied Trogon (Trogon aurantiiventris).  We also had collision reports of Bellbirds (Procnias tricarunculatus), black guans (Chamaepetes unicolor) and a quetzal (Pharomachrus mocinno) that had hit against windows during the lapse of the study. Some of these survived, others died. 

Preliminarily, it was found that windows pose a constant threat to birds, even in places like Monteverde, where the density of buildings is not as high as in other cities. Some of the collision-preventing methods that are being researched and that have been shown to be effective can be found here.  

I still have hopes to be able to analyze other aspects of the birds, such as, forest dependency, age, sex, and the abundance that each species represents in the area. I also want to be able to share with the community some more of the methods for further death prevention.

I want to take the opportunity to thank all the friends and neighbors in Monteverde who took the time to collaborate with this project; as well as the Monteverde Institute, the Monteverde Cloud Forest Reserve, the Monteverde Biological Station and the Friends’ School who have showed their support at all moments. I hope to be able to continue sharing more results from the research with you. If you wish to know more about this problem and solutions for it, at a more national level, please visit: https://avesyventanascostarica.wordpress.com/

About the researcher:

My name is Rose Marie Menacho Odio, I’m a biologist and I work in the school of Natural Sciences of the National University for Distance Education (UNED). I’m also a board member of the Board of Directors of the Ornithological Association of Costa Rica. If you would like to get in contact with me you can do so by writing to my e-mail: roseamena@yahoo.com.

Recommended pages:

https://avesyventanascostarica.wordpress.com/2015/02/07/como-evitar-que-las-aves-choquen-contra-las-ventanas/

https://abcbirds.org/get-involved/bird-smart-glass/

 

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The Bellbird and Ocotea monteverdensis, A Special Relationship - El pájaro campana y el Ocotea monteverdensis, una relación muy especial

Of course the relationship between fruit-bearing trees and fruit-eating birds is mutually beneficial.  The latter get free food and the former get their seeds spread across the landscape.  However, the quality of this “spreading of seeds” is not always the same.  The bellbird and O. m. appear to have a special relationship in this regard.

---  Por supuesto la relación entre árboles que tiene fruto y los pájaros que comen de estos es mutualmente beneficioso. Los pájaros reciben fruta y el árbol logra esparcir sus semillas en lugares ideales. Sin embargo la calidad de esta propagación de semillas no es siempre la misma. El pájaro campana y el O.m. parece que tienen una relación especial en cuanto a esto. 

In my last blog I wrote about Ocotea monteverdensis (referred to here as “O. m.”), a critically endangered tree found only in the Monteverde “zone.”  It was noted that, when it is fruiting during June to August, it is eaten by a number of large and unique birds, several of which are also threatened and found only in wet highland forests (i.e., resplendent quetzal, black guan, three-wattled bellbird).  In this blog I want to discuss the special relationship that exists between O. m. and the three-wattled bellbird. 

The three-wattled bellbird (called here simply “the bellbird”) is endemic to Central America and ranges between southeastern Honduras and western Panama.  There are several populations that have their own breeding areas and own migration routes.  The largest populations are (1) one that resides in the Tilaran mountains, in the general vicinity of Monteverde, for six months out of the year (March – August), and (2) one that is chiefly found in the Talamanca region of Costa Rica and Panama and the surrounding foothills and lowlands.  These two sub-populations even call with very different “bonks”!   The work of Don Kroodsma, George Powell, Debra Hamilton, Vinodkumar Saranathan, and Julio Sanchez has shown that the bellbird has three confirmed dialects and a suspected fourth.

 BONK LINKS:

Listen to the Monteverde dialect bellbird bonking on dead branch perch:

https://www.youtube.com/watch?v=Gnu8QbpImWw

Talamancan dialect bellbird bonking:

https://www.youtube.com/watch?v=GMoEOjsHw4E

Powell and Robin Bjork documented the complex migrations of the bellbird in Monteverde, chiefly designed to maximize the availability of the fruit it depends upon.  The “Monteverde population” breeds chiefly on the Caribbean slope of the Tilaran Cordillera, in the wet foothills and highlands east of Monteverde, during February to May.  By June, many of the trees that were fruiting where these bellbirds breed have stopped bearing fruit.  After breeding, this population journeys to the Tilaran Pacific slope between 1200 m and 1500 m (that would be here in the “Monteverde zone”!).  For about three months (June to August or September), it feeds on fruit of trees here that are on a different annual cycle of fruiting, from those where the bellbird just finished raising young.   Most of this fruit consists of small avocados of Lauraceae species that regularly bear fruit during these months. 

Picture of an avocado fruit. 

Picture of an avocado fruit. 

Debra Hamilton and Victorino Molina (with assistance from guides, interns, and ornithological associations) have been conducting research and censuses of bellbirds as they pass through “the Monteverde zone” for about 2 decades.  They have noted that the birds concentrate in different areas of “the zone” in different years.  Assuming that these concentration patterns are determined by what fruit the birds are eating, Debra and Rhine Singleton started a 6-year study of the principal fruiting tree species in these areas between 1200 and 1500 m.  They studied when these species were fruiting (both monthly and annual patterns) and how this related to where the bellbirds were concentrated from year to year, and month to month.  Eladio Cruz, Juan Fuentes, I, and others assisted them in data collection for these six years.  Most of the tree species were small avocadoes (Lauraceae family).

After months and months of tedious data analysis, Debra, Rhine, and I have concluded that the preferred fruit of the bellbird is that of our friend O. m.   Whenever and wherever O. m. is fruiting, the bellbird can be found nearby.  Our data shows that O. m. generally only bears abundant fruit here every three years, so that a distinct pattern of concentration of birds around areas of O. m. trees can be seen during these years.  In other years, the birds move to different places in the zone.  During those years, other species of fruit trees attract them.

 Of course the relationship between fruit-bearing trees and fruit-eating birds is mutually beneficial.  The latter get free food and the former get their seeds spread across the landscape.  However, the quality of this “spreading of seeds” is not always the same.  The bellbird and O. m. appear to have a special relationship in this regard.

The nature of this relationship was illustrated by Dan Wenny and Doug Levy when they studied an avocado species very closely related to Ocotea monteverdensis— Ocotea endresiana.  This tree grows at a slightly higher elevation than O. m., up in the Monteverde cloud forest reserves.  It is not only in the same genus, but in the same sub-group of species in the genus Ocotea.  Wenny and Levy studied where various bird species that ate this fruit distributed the seeds.  Toucans, guans, quetzals, mountain robins and others all dropped their seeds fairly close to the adult fruiting tree they were feeding on (within 20 m).  Bellbirds, in contrast, habitually went to their “perching branch” to finish digesting their fruit, and regurgitated their seeds there.

REGURGITATING:

https://www.youtube.com/watch?v=hPJMcNQB_4Y

Bellbirds select perches that they claim and re-use for months at a time, and these perches typically are on mid-canopy, dead branches in slightly open gaps in the forest canopy.  These locations just happen to be ideal for germination and growth of both Ocotea endresiana and O. m.  Directly under parent trees, soil microbes pathogenic to the tree species (including seedlings) often concentrate.  But bellbird perches typically are located further from parent trees (>50 m). And, perhaps more important, the canopy cover is frequently closed under the parent tree, but more open under the bellbird perch “mini-gap.” This means that newly germinating seedlings—and later when they are saplings—receive more light for growth and survival.  Wenny and Levy found that seedlings were twice as likely to survive where bellbirds dropped seeds as where other birds did.  They were also one-third less likely to be infected with pathogenic root fungi.

 

So one can see how O. m. trees and the bellbird may have co-evolved to be particularly mutually beneficial to each other.  O. m., it would seem, has evolved to produce fruit that is nutritious, easily located, and the right size for the bellbird to swallow whole and digest slowly.  And the bellbird has perhaps evolved to be exhibit behaviors that just happen to result in the distribution of O. m. seeds in ideal locations.   Walking through the forests here, I sometimes find small clusters of O. m. saplings that are some distance (> 60 m) from any parent tree.  These trees usually appear to be the same age.  It is easy enough to imagine that a bellbird perched years before above those locations and regurgitated seeds there.  Further research and documentation is needed! 

Four 3-m-tall (about 5 years old) O. m. saplings (red flagging) growing in a cluster.

 Semi-open canopy, with dead branches, above the same sapling cluster above:

In my next blog, I want to discuss how this endangered tree can be conserved and even encouraged to replenish its population.  This involves both saving the few remaining mature trees (only about 750!) and promoting new seedling establishment.

About the author: 

Dev Joslin is a scientist who enjoys research that combines his interests and expertise in forest ecology, soils, ornithology, and reforestation.  With a masters and a Ph. D. in forestry and soil science, he conducted research for 30 years in North America and Europe on air pollution and climate change impacts on forests, soils, and streams.  He has been an active birder and conservationist in Tennessee and Costa Rica for the past 26 years.  He and his wife, Harriet, have lived in Monteverde for the past 11 years, during which time he has been active in community organisations, “gentleman farming,” and conservation research involving frugivorous birds and their relationships to wild avocados.

Dev is the main person responsible for helping to put the Ocotea monteverdensis on the critically endangered species list.

REFERENCES

POWELL, G., and R. BJORK (2004) Habitat Linkages and the Conservation of Tropical Biodiversity as Indicated by Seasonal Migrations of Three-Wattled Bellbirds. Bird Conservation International 4:161-174.

WENNY, D.G., and D. J. LEVEY. 1998. Directed seed dispersal by bellbirds in a tropical cloud forest. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. 95: 6204–6207.

VAN DER WERFF, H. 2002. A synopsis of Ocotea (Lauraceae) in Central America and Southern Mexico.  Annals of the Missouri Botanical Garden. 89: 429-451.

El pájaro campana y el Ocotea monteverdensis,

una relación muy especial

En mi último blog escribí sobre el Ocotea monteverdensis (mencionado aquí como “O.m.”), el cual es un árbol que está críticamente en peligro de extinción y que únicamente se encuentra en la “zona” de Monteverde. Aquí se notó que cuando está en fruta, de junio a agosto, este es comido por una cantidad de pájaros que son grandes y únicos, muchos de los cuales también están en peligro y que solo se encuentran en bosques húmedos altos (ej. El quetzal, pava negra, pájaro campana). En este nuevo blog me gustaría discutir la relación especial que existe entre los O.m. y el pájaro campana.

El Procnias tricarunculatus (aquí simplemente llamado “pájaro campana”) es endémico de Centroamérica y se encuentra entre el sureste de Honduras y el oeste de Panamá. Hay varias poblaciones que cuentan con sus propias zonas de apareamiento y sus propias zonas migratorias. Las poblaciones más grandes son (1) una que reside en las montañas de Tilarán, en la vecindad de Monteverde, por seis meses al año (marzo- agosto), y (2) otra que se encuentra principalmente en la región de Talamanca entre Costa Rica y Panamá y en sus respectivas estribaciones y tierras bajas. Estas sub-poblaciones hasta tienen llamados diferentes o “boinj”.  El trabajo de Don Kroodsma, George Powell, Debra Hamilton, Vinodkumar Saranathan, y Julio Sanchez ha demostrado que el pájaro campana tiene tres dialectos confirmados y se sospecha de una cuarta.

Enlaces para los “boinjs”:

Pájaro campana en Monteverde hacienda su sonido de “boinj” mientras está perchado en una rama muerta.

https://www.youtube.com/watch?v=Gnu8QbpImWw

Pájaro campana de Talamanca haciendo su sonido “boinj”: https://www.youtube.com/watch?v=GMoEOjsHw4E

Powell y Robin Bjork documentaron la complejidad de las migraciones del pájaro campana, estas son principalmente diseñadas para maximizar la disponibilidad de fruta de la cual depende. La “población de Monteverde” se reproduce principalmente en la vertiente caribeña de la cordillera de Tilarán, en las estribaciones húmedas y las tierras altas del este de Monteverde, de febrero a mayo. Al llegar al mes de junio, muchos de los árboles que estaban en fruta donde estos pájaros se reproducen, habrán dejado de producir. Después de la época de cría, esta población viaja hacia la vertiente pacífica de Tilarán entre los 1200m y los 1500m (eso sería aquí, en la “zona de Monteverde”). Por cerca de tres meses (junio a agosto o septiembre) estos se alimentan de las frutas de los árboles que están allí, las cuales se encuentran en un ciclo anual distinto que aquel donde el pájaro campana acaba de terminar de criar a sus pichones. La mayor parte de esta dieta consiste en pequeños aguacates de las especies de Lauraceae que regularmente producen frutas durante estos meses.  

Foto del fruto de un aguacatillo.

Debra Hamilton y Victorino Molina (con ayuda de guías, pasantes y asociaciones ornitológicas) han estado conduciendo censos de las poblaciones de los pájaros campana cuando estos pasan por la “zona de Monteverde” por cerca de dos décadas. Al hacer esto notaron de que los pájaros se concentran en partes distintas de la “zona” en diferentes años. Asumiendo que estos patrones de concentración eran determinados por el tipo de fruta del cual se alimentaban los pájaros, Deb y Rhine Singleton comenzaron una investigación de seis años sobre las principales especies de árboles frutales entre los 1200 y 1500m. Ellos estudiaron cuando estas especies estaban en fruta (los patrones mensuales y los anuales) y como estos se relacionaban a donde los pájaros campana se concentraban año a año y mes a mes. Eladio Cruz, Juan Fuentes, yo y otros asistimos en la recolecta de información durante estos seis años. La mayoría de estas especies eran aguacatillos (familia Lauraceae).

Después de meses y meses de una labor tediosa en análisis de datos, Deb, Rhine y yo hemos concluido que la fruta favorita del pájaro campana es la de nuestro amigo el O.m. Cuando sea y donde sea que el O.m. están en fruto el pájaro campana se puede encontrar en su cercanía. Nuestra información muestra que el O.m. suele solo tener fruta en abundancia cada tres años, así que en estos periodos se puede encontrar un patrón distintivo de concentración de los pájaros. En otros años los pájaros campana se trasladan a diferentes lugares de la zona. Durante esos años otras especies de árboles frutales son los que los atraen.

Por supuesto la relación entre árboles que tiene fruto y los pájaros que comen de estos es mutualmente beneficioso. Los pájaros reciben fruta y el árbol logra esparcir sus semillas en lugares ideales. Sin embargo la calidad de esta propagación de semillas no es siempre la misma. El pájaro campana y el O.m. parece que tienen una relación especial en cuanto a esto.

La naturaleza de esta relación fue ilustrado por Dan Wenny y Doug Levy al estudiar una especie de aguacatillo que es muy cercana al Ocotea monteverdensis, y este es el Ocotea endresiana. Este árbol crece a una elevación ligeramente más alta que el O.m., en las reservas del bosque nuboso de Monteverde. Esta especie no es solamente el mismo género, pero además se encuentra en el mismo sub-grupo de especies del género Ocotea. Wenny y Levy estudiaron la ubicación donde varias especies de pájaros que se alimentaban de esta fruta distribuían las semillas. Tucanes, pavas, quetzales, zorzales y otros sueltan las semillas cerca del árbol frutal adulto de donde se alimentan (dentro de los 20m.). Los pájaros campana, en contraste, habitualmente iban a su “rama de percha” para terminar de digerir su fruta, y regurgitaban sus semillas ahí.  

Pájaro regurgitando semillas:

https://www.youtube.com/watch?v=hPJMcNQB_4Y

Los pájaros campana seleccionan perchas de las cuales ellos se apoderan y reutilizan por meses, estas perchas habitualmente se encuentran a medio dosel, en ramas muertas ubicadas en aperturas del bosque. Estas ubicaciones son justamente ideales para la germinación y crecimiento de ambas: el Ocotea endresiana y el O. m.  Justo debajo de los árboles madre suelen concentrarse los microbios de suelo que son patógenos a estas especies de árboles (incluyendo cuando se encuentran como plántulas). Las perchas del pájaro campana usualmente se encuentran lejos de los árboles madre (>50m). Y, seguramente de manera más importante, la cobertura boscosa es más cerrada debajo de los árboles madre, pero más abierta debajo de la percha del pájaro campana por su ubicación en una apertura boscosa. Esto significa que semillas recién germinadas – y luego cuando son árboles jóvenes- van a recibir más luz para su crecimiento y sobrevivencia. Wenny y Levy encontraron que los árboles tenían el doble de oportunidades de sobrevivencia de donde los pájaros campana dejaban las semillas en relación a donde eran dejados por otros pájaros. También tenían una tercera parte menos de posibilidades de ser infectados por el hongo de raíz patógeno.  

Así que uno puede ver como los árboles O.m. y el pájaro campana han co-evolucionado para beneficiarse mutuamente el uno del otro. El O.m., al parecer, ha evolucionado para producir fruta llena de nutrientes, fácil de encontrar, y el tamaño apropiado para que el pájaro la pueda comer entero y digerir lentamente. Y el pájaro campana ha evolucionado para tener costumbres que resultan en la distribución de las semillas del O.m. en locaciones ideales. Al caminar por los bosques en esta zona he podido encontrar grupos de árboles juveniles que se encuentran a más de 60 metros del árbol madre. Estos árboles aparentan ser de la misma edad, por lo tanto es lo suficientemente fácil de imaginar que un pájaro estaba en esta zona regurgitando semillas. Hace falta más investigación y documentación para poder demostrar esto apropiadamente. 

Cuatro árboles juveniles de O.m. de 3 metros de alto (aprox. 5 años de edad) marcados con cinta roja  creciendo en un grupo:

Dosel parcialmente abierto, con ramas muertas por encima del grupo de árboles juveniles.

En mi siguiente blog quiero discutir como este árbol en peligro puede ser conservado y hasta fomentado para reponer su población. Esto implica rescatando los árboles maduros restantes (solo son como 750) y promoviendo el establecimiento de plántula.  

  Sobre el autor:

Dev Joslin es un científico que disfruta la investigación y combina sus intereses y pericia en ecología forestal, suelos, ornitología y reforestación. Con una maestría y un doctorado en ciencias forestales y ciencias de suelos el ha conducido investigación por 30 años en América del Norte y Europa en el impacto de la contaminación de aires y el cambio climático en los bosques, suelos y quebradas. Él ha sido un pajarero y conservacionista active en Tennessee y Costa Rica por los últimos 26 años. Él y su esposa, Harriet, han vivido en Monteverde por 11 años en los cuales han participado activamente en organizaciones comunitarias, “agricultura de caballeros”, y investigación de conservación involucrando pájaros fructíferos y su relación con el aguacatillo Silvestre.

Dev es además la principal persona responsable en ayudar a colocar el Ocotea monteverdensis en la lista de críticamente en peligro de extinción. 

REFERENCIAS:

POWELL, G., and R. BJORK (2004) Habitat Linkages and the Conservation of Tropical Biodiversity as Indicated by Seasonal Migrations of Three-Wattled Bellbirds. Bird Conservation International 4:161-174.

WENNY, D.G., and D. J. LEVEY. 1998. Directed seed dispersal by bellbirds in a tropical cloud forest. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. 95: 6204–6207.

VAN DER WERFF, H. 2002. A synopsis of Ocotea (Lauraceae) in Central America and Southern Mexico.  Annals of the Missouri Botanical Garden. 89: 429-451.

 

 

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Research on climate change in the treetops of the Tropical Montane Cloud Forest - Investigación sobre el cambio climático en la cima de los árboles del bosque tropical montano.

Research on climate change in the treetops of the Tropical Montane Cloud Forest - By: Dr. Sybil Gotsch - Our research program is focused on understanding how an important community of plants in the Tropical Montane Cloud Forest (TCMF), epiphytes, is affected by drought and will be affected by climate change. 

Investigación sobre el cambio climático en la cima de los árboles del bosque tropical montano. Por: Dr. Sybil Gotsch  - Nuestro programa de investigación está enfocado en entender cómo una comunidad importante de plantas del bosque nuboso tropical montano (BNTM), las epífitas, son afectadas por sequía y cómo serán afectadas por el cambio climático

English (Para español favor de bajar).

RESEARCH ON CLIMATE CHANGE IN THE TREETOPS OF THE TROPICAL MONTANE CLOUD FOREST

By: Dr. Sybil Gotsch

The epiphyte community in this region is both abundant and diverse. This community is comprised of approximately 800 species of vascular plants in addition to many species of mosses and other bryophytes. The image above highlights many of the different life forms common in the canopy, from woody shrubs and treelets (lower right) to small orchids (center) and mosses (lower left). Photo Credit: Sybil Gotsch

Our research program is focused on understanding how epiphytes, non-parasitic plants that live on other plants (e.g. bromeliads and orchids but also many species of shrubs and other woody plants), are affected by drought and will be affected by projected changes in climate. These plants are important to the ecosystem in a number ways. Epiphytes capture, store and cycle water that collects on their leaves, they supply nutrients to the forest and provide food and habitat to hundreds of other species (Figure 1). These important plants are one of the reasons the TMCF is so lush and teeming with life. Unfortunately, this iconic community is vulnerable to changes in climate. Most epiphytes lack roots that reach the ground; these plants are mostly unable to tap into water and nutrients in soil making them dependent on inputs of water and nutrients from the atmosphere. While clouds are a ubiquitous feature of the TMCF, the elevation at which the clouds pass over the mountains is rising so contact between the clouds and the treetop epiphyte community might decrease which may cause stress to the plants and a ripple effect throughout the ecosystem. 

Figure 1. Ecosystem roles of the epiphyte community (or epiphytic materials, labeled EM in the figure) and the hypothesized reduction in ecosystem services due to a loss of epiphytes. Water and nutrient deposition (1), water cycling and nutrient retention (2) and food resources and habitat are all reduced in the absence of epiphytes. Decreases in interception and cycling due to a loss of epiphytes will lead to an increase in stem flow (4, right) and throughfall (5, right) in disturbed epiphyte communities and eventually lead to increases in surface run-off. (6, right) These changes in ecosystem function can have large-scale impacts on the tropical montane cloud forest ecosystem. Taken from Gotsch, Amici and Nadkarni 2016. Image Credit: F. Van Osch.

Since 2012, my students and I have been working on the physiology and ecology of epiphytes in the Monteverde region. When we started this project, we realized that much was still unknown about the form and function of these unique plants and so we started there. In the first couple of years we focused on some basic biology questions: What are some of the different strategies employed by epiphytes to withstand their unique environment? Can epiphytes directly absorb cloud water into their leaves as a way to reduce water stress? What microclimatic conditions drive patterns of water movement in epiphytes?

My students, collaborators and I have published one manuscript documenting our findings and a second is in review. We have found that this community relies heavily on clouds for their functioning. During a six-month period in 2014, we found that our study species conducted foliar water uptake 30% of the time. This is a process whereby plants absorb water from the atmosphere into their leaves. This process may aid plants in replenishing water lost during dry periods. In addition, we have found that the most important microclimatic driver of water movement in these plants is habitat moisture. These plants transpire more and replenish their internal stores of water more during wet periods. This is surprising since transpiration is generally thought to be driven by solar radiation or evaporative demand. In this community, epiphytes quickly shut down transpiration during dry periods in an attempt to hold on to stored water. While this water retention strategy has enabled these plants to withstand the variable TMCF canopy environment, there is a trade-off to this behavior. Solar radiation triggers the opening of stomata (pores) on the leaves, which allows carbon dioxide to enter the leaf and be converted into food (sugars) for the plant. If these stomates are closed to prevent water loss, a by product of that behavior is that food production will also be limited which may limit many other processes including growth, reproduction and the production of defense compounds.

Usually my students and I are here from May to August when classes are not in session. This year, though, I am on Junior Faculty Leave (a kind of sabbatical for untenured faculty) from Franklin and Marshall College and my team and I are here all year! We are taking advantage of this opportunity to conduct research in the dry season, something rarely possible for us. In December, we started a drought experiment in two greenhouses: one near the lab at the Monteverde Reserve and another on MVI property near the entrance to Curi Cancha. In these greenhouses we have epiphytes from upper and lower elevation sites. We are conducting a series of drought experiments throughout the dry season to see which communities (upper vs. lower elevation) of epiphytes are more vulnerable to the stress and which species are most resilient.  In addition, we have installed and are now maintaining six transpiration stations throughout the region to the study the effect of microclimate on water movement through these plants in the dry season. We have two stations in the Monteverde Reserve, two in Curi Cancha, and two at the University of Georgia Field station in San Luis.

If you would like more information about the research we are conducting, please see the Gotsch Lab Website: www.sybilgotsch.com or stop by when you see us in the greenhouses or on the trails!

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The 2016 dry season field team. Upper Left: Jess Murray and Andrew Glunk measure water potential of epiphyte leaves that were collected in the canopy and lowered to the ground. This measure gives us a sense of water use and water stress in canopy plants. Lower left: Keylor Muñoz, and Lex Darby install a transpiration station in the Curi Cancha Reserve to study water cycling in this lower elevation forest where cloud inundation is less frequent than in the Monteverde Reserve. Right: Sybil Gotsch finishes the installation of a transpiration station in the University of Georgia Field Station forest, which is our driest research site. Photo credits: Sybil Gotsch and Keylor Muñoz.

Dr. Sybil Gotsch is an Assistant Professor of Biology at Franklin and Marshall College in Lancaster, PA. Sybil is a tropical plant ecophysiologist. Ecophysiology is a field concerned with the form and function of organisms in relation to their external environment. Sybil studies the Tropical Montane Cloud Forest canopy community and is in particular interested in understanding how canopy plants (epiphytes) are affected by seasonal drought as well as changes in cloud base heights and precipitation. 

Investigación sobre el cambio climático en la cima de los árboles del bosque tropical montano.

Por: Dr. Sybil Gotsch

La comunidad epífita en esta región es ambas cosas: abundante y diversa. La comunidad está compuesta por aproximadamente 800 especies de plantas vasculares además de muchas otras especies de musgo y otras briofitas. La siguiente imagen ilustra muchas de las diferentes formas de vida que son comunes en el dosel, desde arbustos leñosos y árboles pequeños (en la derecha inferior) a orquídeas pequeñas (centro) y musgos (izquierda inferior). Crédito fotográfico: Sybil Gotsch.  

Nuestro programa de investigación está enfocado en entender cómo una comunidad importante de plantas del bosque nuboso tropical montano (BNTM), las epífitas, son afectadas por sequía y cómo serán afectadas por el cambio climático. Las epífitas son plantas no-parásitas que viven en otras plantas (ej. bromelias y orquídeas pero también pueden ser arbustos y otras plantas leñosas). Estas plantas son importantes para nuestro ecosistema por varias razones. Las epífitas capturan, guardan, y circulan agua que se colecta en sus hojas, suplen de nutrientes al bosque, y proveen de alimento y hábitat a cientos de otras especies (figura 1). Estas plantas importantes son una de las razones por la cual el BNTM es tan exuberante y lleno de vida. Desgraciadamente, esta comunidad icónica es vulnerable a los cambios de clima. La mayoría de las epífitas carecen de raíces que lleguen hasta el suelo; estas plantas son incapaces de alcanzar agua y nutrientes del suelo, haciéndolas dependientes de el agua y nutrientes provenientes de la atmósfera.  Mientras que las nubes son una característica ubicua del BNTM, la altura base de las nubes está subiendo, así que el contacto entre las nubes y la comunidad epífita de la cima de los árboles puede disminuir y a la vez este puede causar estrés sobre las plantas y producir un efecto domino a través del ecosistema. 

Figura 1.Roles eco-sistemáticos de la comunidad epífita (o materiales epífitas, denominado ME en la figura) y la reducción hipotética en servicios eco-sistemáticos debido a la pérdida de epífitas. Disposición de agua y nutrientes (1), ciclo del agua y nutrientes (2) y recursos de agua y hábitat van a ser todos reducidos en la ausencia de epífitas. Disminución en la intercepción y el ciclismo debido a una pérdida de epífitas llevará a un aumento en el flujo de tallo (4, derecha) y escurrimiento (5, derecha) en comunidades epífitas perturbadas y que eventualmente llevará a un aumento de escorrentía superficial. (6, derecha). Estos cambios en las funciones eco-sistemáticas pueden tener impactos a gran escala en el ecosistema del bosque nuboso tropical montano. Tomado de Gotsch, Amici y Nadkarni, 2016. Crédito de imagen: F. Van Osch (traducido para este artículo).

Desde el 2012, mis estudiantes y yo hemos estado trabajando en la fisiología y la ecología de las epífitas en la región de Monteverde. Cuando comenzamos con este proyecto, nos dimos cuenta que mucho era aún desconocido sobre la forma y función de estás plantas únicas y por lo tanto comenzamos por ahí. En los primeros años nos enfocamos en unas preguntas biológicas básicas: ¿Cuáles son algunas de las diferentes estrategias utilizadas por las epífitas para soportar su ambiente único? ¿Pueden las epífitas absorber agua de nubes directamente como una manera de reducir estrés hídrico? ¿Cuáles condiciones microclimáticas dirigen los patrones de movimiento de agua en la epífitas?

Mis estudiantes, colaboradores y yo hemos publicado un artículo documentando nuestros hallazgos y tenemos un segundo articulo más en revisión. Hemos encontrado que esta comunidad depende en gran medida en las nubes para su funcionamiento. Durante un periodo de 6 meses en el 2014 encontramos que nuestra especie de estudio realizaba absorción de agua foliar solo el 30% de el tiempo. Este es un proceso mediante el cual las plantas absorben agua de la atmósfera por sus hojas. Este proceso puede ayudar a las plantas a reponer el agua perdida durante periodos de sequía. Adicionalmente, hemos encontrado que el dirigente micro-climático más importante en estas plantas es la humedad del hábitat. Estas plantas transpiran más y reponen sus reservas de agua más durante los periodos más húmedos. Esto es sorprendente ya que habitualmente se considera que la transpiración es provocada por radiación solar o demanda de evaporación. En esta comunidad, las epífitas detienen la transpiración rápidamente durante periodos secos con el fin de retener agua. Mientras que esta estrategia para retener agua ha permitido a estas plantas suportar la variabilidad de la vida sobre el dosel, existen desventajas a esta característica. La radiación solar causa el abrir de los estomas (poros) en la hojas, los cuales permiten que el dióxido de carbono entre a las hojas y sea convertido en alimento (azucares) para la planta. Si estos estomas se cierran para evitar la pérdida de agua, una consecuencia de ese comportamiento es que la producción de alimento también será limitada, lo cuál podría limitar otros procesos como el crecimiento, reproducción y la producción de componentes de defensa.  

Habitualmente mis estudiantes y yo estamos aquí de mayo a agosto cuando las clases no están en sesión. Este año, sin embargo, ¡tome un tiempo sabático (Junior Faculty Leave) de Franklin and Marshall College y mi equipo y yo estaremos aquí todo el año! Estamos aprovechando esta oportunidad para elaborar investigación en la época seca, algo que es pocas veces una oportunidad para nosotros. En diciembre comenzamos un experimento de sequía en dos viveros: uno cerca del laboratorio en la Reserva Monteverde y la otra en la propiedad del Instituto Monteverde cerca de la entrada de Curi Cancha. En estos viveros tenemos epífitas provenientes de lugares de elevaciones altas y bajas. Estamos haciendo una serie de experimentos a través de la estación seca para ver cuales de las comunidades de epífitas (de elevación alta vs. elevación baja) son más susceptibles a estrés y cuales son los más resilientes. Adicionalmente, hemos instalado y actualmente mantenemos seis estaciones a través de la región para estudiar el ciclo del agua en epífitas comunes residentes de diferentes microclimas. Tenemos dos estaciones en la Reserva Monteverde, dos en Curi Cancha, y dos en la estación de campo de la Universidad de Georgia en San Luis.

Si le gustaría tener más información sobre la investigación que Sybil y su equipo están haciendo, por favor visite la página web del laboratorio Gotsch: www.sybilgotsch.com o pasen a vernos cuando nos vean en los viveros o en los senderos.  

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El equipo de campo de la estación seca, 2016/ Izquierda superior: Jess Murray y Andrew Glunk midiendo el potencial hídrico de las hojas de las epífitas que fueron recolectados en el dosel y luego llevadas al suelo. Esta medición nos da una idea del uso del agua y el estrés de agua en plantas de dosel. Izquierda inferior: Keylor Muñoz y Lex Darby instalan una estación de transpiración en la Reserva Curi Cancha para estudiar el ciclo de agua en este bosque de elevación baja donde la inundación de nubes es menos frecuente que en la Reserva Monteverde. A la derecha: Sybil Gotsch termina la instalación de una estación de transpiración en el bosque de la estación de campo de la Universidad de Georgia, la cual es nuestra estación de investigación más seca. Créditos de fotos: Sybil Gotsch y Keylor Muñoz

Sobre la autora:

La Dr. Sybil Gotsch es una profesora asistente en la Universidad de Franklin y Marshall College en Lancaster, Pensilvania. Sybil es una ecofisióloga de plantas tropicales. Ecofisiología es un campo que trata con la forma y funcionalidad de organismos en relación con su entorno externo. Sybil estudia en el dosel de la comunidad del boque tropical nubosos montano y tiene un interés particular en entender como las plantas de dosel (epífitas) son afectadas por sequías estacionarias así como cambios en la base de la altura de las nubes y precipitación. 



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An Exceptional Tree and a Symbol of Monteverde--- Un árbol excepcional y un símbolo de Monteverde

AN EXCEPTIONAL TREE, AND A SYMBOL OF MONTEVERDE---UN ÁRBOL EXCEPCIONAL Y UN SÍMBOLO DE MONTEVERDE

English (para español favor de bajar)

For the past 3 years or so I have been captivated by a tree with a long name, Ocotea monteverdensis.  (Some of my friends say I’m obsessed.)  Why, you may ask, this one particular tree species?  Is it because it grows to a huge size (1.7 m in diameter, 35 m tall) and is stunningly beautiful when flowering (or even when it is not in flower)?  

Perhaps it is because it is endemic to (that is, only found in) the Monteverde area?  Or because it is an important source of fruit for a number of large, unique, and threatened birds of our area (resplendent quetzals, three-wattled bellbirds, black guans, oilbirds)?

Or maybe because I discovered that there are less than 1,000 mature trees left on the planet, so that the IUCN has red-listed it as critically endangered (http://www.iucnredlist.org/details/48724260/0).  Or maybe because we have learned that when the three-wattled bellbird passes through Monteverde in June, July, and August, every third year this tree provides the bellbirds their favorite fruit.  Perhaps it is because it is currently growing in patches of remaining forest, almost all of which are not protected, and it requires special climate, light and soil conditions to reproduce itself.  Well, actually, it is for ALL of the above reasons.

 O.K., the name Ocotea monteverdensis is so very long.  Can’t we call it something shorter?  Well, some local people call it “quizzará blanco” or “quizzará amarillo”.  Not much better, huh.  For this blog I am going to call it “O. m.

O. m. is a member of the plant family Lauraceae, also known as the laurel or avocado family. Species are found all over the world, with over 100 species in Costa Rica.  Cloud forests and other wet mountain forests have the most species, with over 70 species found in the Monteverde area alone.  Like the avocado we eat, species of this family have fruit with a single seed and a soft, fleshy rind that many birds and mammals like to eat. While some species have fruit as big as the domesticated avocado found in markets, most have much smaller fruit, 1- 3 cm in length.

The fruit of O. m. is on average 1.85 cm in length and is among the largest of the locally known “aguacatillos” or “small avocados.”  It is known to be eaten by about 10 bird species, all of whom have large enough gapes to get the fruits (with seeds) whole into their mouths. Like many aguacatillos, O. m. fruit is held in a red cupule to make it more noticeable to birds.  O. m. leaves are fairly long and narrow, a shiny dark green, and have prominent leaf veins.  Newly growing stems are a rusty red color and are quite hairy.

WHERE IS IT FOUND and HOW MANY ARE LEFT?

We know from specimens collected by botanists since the 1970’s that O. m. is found almost entirely on the Pacific side of the Tilaran Mountains of C. R. between 1200 and 1500 m elevation, in a 2-km-wide band between the towns of Los Nubes and San Luis that includes its center of concentration around Monteverde (http://www.tropicos.org/Name/17804917?tab=specimens).  

A few individuals, separate from the main population, have also been recorded from lower elevations of the Caribbean side of the Cordillera de Tilarán and a single tree has been reported from 75 km to the northwest, on the Pacific slope of the Rincon de la Vieja volcano within the Cordillera de Guanacaste.  Further exploration for separate populations from the Monteverde group is needed.

Much of the primary forests that covered this species’ small natural range have been cut down to create pastures, coffee plantations, roads, and towns.  Mature O. m. trees that are capable of producing fruit are now only found in fragments of that remaining forest.  Even in secondary forests that may be growing back in abandoned pastures, it seems to have a difficult time reproducing. 

*Above two aerial photos by Giancarlo Pucci of Magical Trees Foundation.

Earlier this past year (2015), I realized that June and July was going to be a major flowering period for O. m. (which only flowers every three years on average).  And it dawned on me that the best way to locate most of the remaining trees would be to take aerial photographs across the entire range of the species.  When flowering, O. m.’s yellow flowers usually cover the entire crown and contrast nicely with surrounding green leaves of neighboring trees.   Ana Gabriela Hindelang connected me with a man who loves to photograph trees, loves to do aerial photography, and cares about conservation—Giancarlo Pucci*.  Giancarlo agreed to work with me and a pilot of a small plane to find a day when they could fly over the MV zone and photograph the O. m. trees in flower.  But throughout June and early July there was too much cloud cover and/or too much wind for a flight.  Finally on July 7, the clouds lifted and Giancarlo, Ana, and the pilot were able to take off from San Jose and fly over the zone for several hours to produce 130 spectacular high-resolution photographs.  Some were overviews of large areas of our zone; others were close-ups:

*Above two aerial photos by Giancarlo Pucci of Magical Trees Foundation.

Each O. m. tree shows up because of its thousands of very small, golden yellow flowers.  Using these photos, I worked with Randy Chinchilla of the Monteverde Institute to count the number of mature O. m. trees that flowered that year, and to make a map of every tree we could identify from the aerial photos.  

 

If you look closely at the map, you will notice that almost all the O. m. trees are between 1300 and 1500 m elevation on this, the Pacific side of the Tilaran Mountains.  The climate of this moist portion of the so-called premontane wet forest zone gets a lot of rain from June through November and very little the rest of the year (total about 2500 mm per year).  During this dry season (December-May), this particular elevational belt does, however, receive considerable mist for days at a time, and the temperature seldom exceeds 27 C.

During the mapping process, we were able to estimate the number of mature O. m. trees remaining on the planet.  We counted approximately 600 trees in the photos.  “Ground-truthing” the photos indicated that 95% of the trees were correctly identified.  There is still the issue of how many trees we missed because they were not flowering or because they did not have enough flowers to detect them.  Using previous knowledge of the location of 50 or so trees in the zone, we estimate that we failed to locate 15% with the aerial photos.  I also journeyed to locations not captured by these aerial photos (at the ends of its range) and took photos with a camera from vista points.  By this method, I estimate that 50 mature trees remain in the area of Los Nubes and 50 more trees exist in a tract known as “Buen Amigo” in Alto San Luis. Combining these methods, I estimate that there are 770 remaining mature O. m. trees on the planet.

 NEXT BLOG:     Special Relationship between Ocotea monteverdensis and the three-wattled bellbird

About the author: 

Dev Joslin is a scientist who enjoys research that combines his interests and expertise in forest ecology, soils, ornithology, and reforestation.  With a masters and a Ph. D. in forestry and soil science, he conducted research for 30 years in North America and Europe on air pollution and climate change impacts on forests, soils, and streams.  He has been an active birder and conservationist in Tennessee and Costa Rica for the past 26 years.  He and his wife, Harriet, have lived in Monteverde for the past 11 years, during which time he has been active in community organisations, “gentleman farming,” and conservation research involving frugivorous birds and their relationships to wild avocados.

Dev is the main person responsible for helping to put the Ocotea monteverdensis on the critically endangered species list.

UN ÁRBOL EXCEPCIONAL Y UN SÍMBOLO DE MONTEVERDE

Durante los últimos 3 años aproximadamente he sido cautivado por un nombre particularmente largo, Ocotea monteverdensis, algunos de mis amigos inclusive dicen que estoy obsesionado. Quizás se pregunten, por qué est especie de árbol en particular? ¿Es por qué crece a un tamaño gigante (1.7m de diámetro y 35 m de alto) y es sumamente hermoso cuando florece (y aún cuando no lo hace)?

¿Quizás es porque es endémico (o sea que solo se encuentra) en la zona de Monteverde? ¿O será porque es una fuente importante de fruta para varios pájaros grandes, únicos y en riesgo de nuestra zona (quetzal, pájaro campana, pava negra, guácharo)?  

¿O quizás es porque descubrí que hay menos de 1000 árboles maduros restantes en el planeta, así que la IUCN lo colocó en la lista es especies criticas en peligro de extinción (http://www.iucnredlist.org/details/48724260/0)? ¿O quizás es debido a que aprendimos que cuando el pájaro campana atraviesa Monteverde en junio, julio y agosto, cada tercer año este árbol provee a estas aves su fruta favorita? ¿Será por qué actualmente crece en parches de bosque pequeños, del cual casi ninguno está protegido, y que necesita un tipo de clima, luz y condiciones de suelo especiales para reproducirse? Bueno, pues en realidad es por todas estas razones.

Está bien, el nombre Ocotea monteverdensis es muy largo. ¿Podemos ponerle un nombre más corto? Algunas personas locales le dicen “quizzará blanco” o “quizzará amarillo”.  ¿No es mucho mejor verdad? Así que para esta nota le llamaremos “O.m.”  

O. m. es miembro de la familia de plantas Lauraceae, también conocido como laurel o familia de aguacate. Especies de esta familia se encuentran por todo el mundo, con más de 100 especies en Costa Rica. Los bosques nubosos y otros bosques de montaña húmeda son las que más especies tienen, por ejemplo, en la zona de Monteverde se han identificado más de 70 distintas. Como el aguacate que comemos, especies de esta familia tienen una fruta que contiene una única semilla y una pulpa carnosa y suave del cual muchas aves y animales les gusta alimentarse. Mientras que algunas especies tienen una fruta igual de grande al aguacate domesticado que encontramos en nuestros supermercados, casi todos tienen una fruta más pequeña de 1-3 cm de largo.

La fruta del O. m.  tiene aproximadamente 1.85 cm de largo y es de los más grandes de los comúnmente llamados “agacatillos” o sea, “aguacates pequeños”. Se conoce por ser comido por aproximadamente 10 especies de pájaros, todos los cuales tienen aberturas  en la boca lo suficientemente grandes como para poder comer los frutos enteros (con sus semillas). Como muchos aguacatillos la fruta del O.m. es sostenido por una cúpula roja para hacerlo más notable para los pájaros. Las hojas del O.m. son relativamente largos y angostos y tienen venas prominentes. Los tallos jóvenes son de un color rojo oxidado y son bastante peludos.  

¿DONDE SE PUEDE ENCONTRAR? y ¿CUANTOS QUEDAN?

Sabemos por medio de especímenes colectados por botánicos desde los 1970’s que el O.m. es encontrado casi en su totalidad del lado pacífico de las montañas de la Cordillera de Tilarán, Costa Rica entre 1200 y 1500 metros de elevación, en una tira de 2km de ancho entre las comunidades de Las Nubes y San Luis y que incluye su centro de concentración alrededor de Monteverde (http://www.tropicos.org/Name/17804917?tab=specimens).  

Algunos poco individuos, separados de la población principal, han sido documentados en elevaciones más bajas del lado caribeño de la Cordillera de Tilarán y una única especie ha sido reportada a 75km noroeste del lado pacifico del Volcán Rincón de la Vieja dentro de la Cordillera de Guanacaste. Es necesario hacer más exploración para estudiar casos aislados de poblaciones del grupo de Monteverde.

Muchos de los bosques primarios que estaban dentro del pequeño rango de esta especie han sido cortados para crear pastizales, plantaciones de café, carreteras y pueblos. Árboles maduros de los árboles O.m. capaces de producir fruta se encuentran ahora únicamente en los fragmentos restantes de este bosque. En los bosques secundarios que se encuentran creciendo en pastizales abandonados, estos parecen tener dificultades de reproducirse. 

*Las fotografías aéreas son de Giancarlo Pucci de la Fundación árboles mágicos.

A principios del 2015 me percaté de que junio y julio iba a ser un periodo de floración grande para los árboles de O.m. (la cual florece únicamente cada tres años en promedio). En ese momento de me ocurrió que la mejor manera de ubicar la mayoría de los árboles restantes sería de tomar fotografías aéreas por el rango total de la ubicación de estas especies. Al florecer las flores amarillas de los O.m. usualmente cubren la totalidad de la corona y contrastan muy bien con las hojas verdes de los árboles que las rodean. Ana Gabriela Hindelang me contacto con un hombre que le encanta fotografiar árboles y además de hacer fotografía aérea y que también tiene un interés por la conservación – Giancarlo Pucci. Giancarlo acordó trabajar conmigo y con una piloto de un pequeño avión para encontrar el mejor día para sobrevolar sobre el área de Monteverde y fotografiar los árboles de O.m. en floración. Sin embargo, durante junio y Julio hubo mucha cobertura nubosa y/o demasiado viento para el vuelo. Finalmente el 7 de Julio los árboles se levantaron y Giancarlo, Ana y el piloto lograron salir de San José y volar sobre el área por varias horas y producir 130 fotografías de alta resolución espectaculares. Algunas fueron tomas abiertas, otras más de cerca.  

*Las fotografías aéreas son de Giancarlo Pucci de la Fundación árboles mágicos.

Cada uno de estos O.m. se puede ver gracias a miles de flores muy pequeñas de color amarillo dorado. Usando estas fotografías trabajé con Randy Chinchilla del Instituto Monteverde para contar la cantidad de árboles maduros de O.m. que florecieron ese año y de mapear cada uno de los árboles que pudimos identificar de las fotos aéreas. 

Si ven de cerca al mapa notarán que casi todos los árboles de O.m. están entre los 1300 y los 1500m de elevación en este, el lado pacífico de las montañas de Tilarán. El clima de esta porción húmeda de tal llamado bosque pre-montano húmedo recibe mucha lluvia de junio a noviembre con muy poca agua el resto del año (un total de 2500mm por año). Sin embargo, durante esta estación seca (diciembre –mayo), esta faja elevacional en particular sí recibe una neblina considerable que puede durar varios días a la vez y la temperatura casi nunca excede los 27 C.

Durante el proceso de mapeo, fuimos capaces de estimar el número de árboles maduros de O.m. que quedan en el planeta. Contamos aproximadamente unos 600 árboles en las fotografías. En la verificación de campo pudimos corroborar el que 95% de los árboles fueron identificados correctamente. Todavía está el factor de cuantos árboles no vimos por falta de floración o porque no tuvieron suficientes flores para ser detectados. Usando conocimiento previo de la ubicación de unos 50 o más árboles de la zona estimamos de que fallamos en ubicar un 15% con las fotografías aéreas. Además transité a varias locaciones no capturadas por estas fotografías aéreas (en los extremos de la gama) y tome fotografías con una cámara desde miradores. Por medio de este método estimo que 50 árboles maduros permaneces en la zona de las Nubes y que 50 árboles más existen en un paso conocido como “Buen Amigo” en el alto de San Luis. Combinando estos métodos yo estimo que quedan 770 árboles maduros de O.m. en el planeta.

Próximo blog: La relación especial entre el Ocotea monteverdensis y el pájaro campana. 

Sobre el autor:

Dev Joslin es un científico que disfruta la investigación y combina sus intereses y pericia en ecología forestal, suelos, ornitología y reforestación. Con una maestría y un doctorado en ciencias forestales y ciencias de suelos el ha conducido investigación por 30 años en América del Norte y Europa en el impacto de la contaminación de aires y el cambio climático en los bosques, suelos y quebradas. Él ha sido un pajarero y conservacionista active en Tennessee y Costa Rica por los últimos 26 años. Él y su esposa, Harriet, han vivido en Monteverde por 11 años en los cuales han participado activamente en organizaciones comunitarias, “agricultura de caballeros”, y investigación de conservación involucrando pájaros fructíferos y su relación con el aguacatillo Silvestre.

Dev es además la principal persona responsable en ayudar a colocar el Ocotea monteverdensis en la lista de críticamente en peligro de extinción. 

 

 

 

 

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Monteverde Institute Monteverde Institute

Programa de MOSI en el IMV - MOSI Program at the MVI

Programa MOSI (Monitoreo de Sobrevivencia Invernal) en pájaros migratorios del Neotrópico --- MOSI Program (Interval Survival Monitoring) in migrant neotropical birds.

En español (for English please scroll down)

MoSI (Monitoreo de Sobrevivencia Invernal) es un programa de monitoreo de pájaros neotropicales terrestres que se enfoca en el monitoreo de pájaros migratorios a través de las Americas con estaciones en los neotrópicos del norte. La meta del programa es el de poder evaluar las tazas de sobrevivencia de la hibernación y las condiciones físicas de los pájaros en su llegada a sus zonas de invernada. Los pájaros migratorios del neotrópico viajan un promedio de 3000 millas hasta llegar a sus zonas de invernada donde permanecen al menos la mitad del año. Debido a la disminución de muchas especies migratorias, la "Bird Population Organization" (Organización de Poblaciones de Aves) empezaron un proyecto de investigación para estudiar la sobreviviencia de invernación. Si la sobrevivencia es baja en los trópicos, entonces los esfuerzos de conservación se deben de enfocar en la necesidades de las aves en estas zonas, en lugar de enfocarse en las necesidades en sus zonas de reproducción en latitudes más altas.  

En Monteverde, Costa Rica se trabaja de noviembre a marzo intentando poner anillos de identificación a la mayor cantidad posible de pájaros migratorios y residentes. Pueden ver el siguiente video para escuchar sobre la experiencia de una de las pasantes que colaboró junto con Deb Hamilton en el proyecto. La estación de MoSI de Monteverde es uno de las 29 estaciones situadas entre México y el norte de Sur América.  Se colocaron once redes siguiendo todos los protocolos de redes de niebla en laReserva Crandell detrás del Instituto Monteverde. A las especies migratorias que se encontraron se les colocaron anillos informativos del U.S. Fish and Wildlife y se soltaron ilesos con el fin de que se les pudiera seguir el rastro en caso de que los re-capturaran en Norte América.
 
Esta es una gran oportunidad educacional no solo para los miembros del equipo de MoSI, sino también para algunos miembros de la comunidad y las escuelas visitantes (programa de EAP y Goucher - Mt. Holyoke, entre otros) que tienen la oportunidad de ver el proceso en persona y poder aprender de los procesos migratorios de diferentes especies. Este proyecto ha dado la oportunidad a los participantes de entender un poco más sobre la importancia del conservación de hábitat en los bosques tropicales de Costa Rica. 

English (Para español favor de subir) --

MoSI (Interval Survival Monitoring) is a Neotropical migrant landbird monitoring program that focuses on migratory birds throughout the Americas with stations in the northern Neotropics. The goal of this program is to assess overwintering survival rates and physical conditions of birds passing through and arriving at wintering grounds.  

Neotropical migratory birds fly an average of 3000 miles to reach their wintering grounds where they live for at least one half of the year.  Due to the decline of many migratory species, the Bird Population Organization started a research project to assess the migratory bird’s overwintering survival. If survival is low in the tropics, conservation efforts will need to focus on the birds’ survival needs here, rather than in their reproductive areas at higher latitudes.

 
In Monteverde, Costa Rica people work together from November through March to band as many migratory and resident passerines as possible.  You can see a video about the experience of one of the participating interns here. The Monteverde MoSI station is one of 29 stations situated from Mexico to northern South America. Eleven nets were set up using standard mist netting protocols within the Crandell Reserve behind the Monteverde Institute. Migratory species that were captured were banded with U.S. Fish and Wildlife bands and released unharmed so they could be tracked if they are re-captured in North America.

This is great educational opportunity not only for theMoSI team but also for the community and visiting schools (EAP program and Goucher - Mt. Holyoke, amongst others) that get an opportunity to experience bird banding in person and learn about the migrating process for different bird species. This project also gives participants an opportunity to experience the importance of habitat conservation in tropical rainforests of Costa Rica. 

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